El ascenso argentino se ha convertido en una cantera de talentos para los clubes de Primera División, evidenciado por las historias de jugadores que lograron brillar en la elite.

En los últimos años, las ligas de ascenso en Argentina han adquirido una relevancia notable para los clubes de Primera División, mirando continuamente hacia esas categorías en busca de nuevos talentos para reforzar sus planteles.
Este fenómeno, que comenzó por ser un hábito exclusivo de cazatalentos de clubes pequeños, hoy se ha expandido a todos los equipos de la élite, quienes han descubierto que este camino puede resultar muy fructífero.
Numerosos jugadores que ahora brillan en equipos de alto nivel comenzaron su carrera en las inferiores del fútbol argentino, demostrando que las ligas de ascenso son verdaderas fbricas de futbolistas para la elite.
Un claro ejemplo son Adrián 'Maravilla' Martínez y Milton Giménez, quienes compartieron la delantera del Club Atlanta durante la temporada 2017/18, un torneo que quedó en manos de Platense.
En esta competencia, Atlanta terminó en un meritorio cuarto lugar, aunque fue eliminado en los cuartos de final del Reducido.
Martínez, quien a sus 22 años ya había atravesado adversidades significativas al estar seis meses en prisión antes de recuperar su carrera, debutó en el fútbol profesional con Defensores Unidos de Zárate en 2015.
Después de destacarse en su club, llegó a Atlanta y, tras un año, su camino lo llevó a equipos de Paraguay y Brasil. Desde su retorno a Argentina, ha tenido un rendimiento notable, anotando 30 goles en su primera temporada con Racing, sumando seis en lo que va del año actual.
Sinclair falla un penalti mientras Canadá empata con Nigeria en el partido inaugural de la Copa del Mundo Femenina
Christine Sinclair, la delantera del equipo de Canadá, falló un penalti en el empate 0-0 contra Nigeria en el primer partido de la Copa del Mundo Femenina. La arquera Chiamaka Nnadozie fue clave para el equipo nigeriano al detener el tiro desde el punto penal. A pesar del resultado, el grupo queda abierto para ambos equipos.Por su parte, Milton Giménez llegó a la Primera División un poco más tarde, tras pasar por el mismo Club Atlanta y posteriormente ser cedido a préstamo a Central Córdoba.
Su explosión se dio con Banfield, donde anotó 11 goles en 20 partidos, lo que llamó la atención del Club Boca Juniors, quien pagó 4 millones de euros por su fichaje, siendo un claro ejemplo del ojo que tienen los grandes equipos para captar talentos emergentes.
Asimismo, la historia de Rodrigo Aliendro resalta el recorrido en el ascenso, habiendo pasado por Ituzaingó antes de llegar a Atlético Tucumán y posteriormente a River Plate, donde ha tenido un papel fundamental a pesar de las lesiones que ha sufrido en los últimos años.
El caso de Matías Reali es otro ejemplo del crecimiento de jugadores que han llegado desde el ascenso. Después de experiencias en diferentes clubes, Reali brilló en Independiente Rivadavia y luego fue fichado por San Lorenzo por 1,8 millones de euros.
Estos relatos reflejan no solo el talento que existe en las categorías inferiores, sino también la capacidad de los clubes de Primera División para reconocer el potencial en estos jugadores que, después de recorrer un arduo camino, logran establecerse en la cumbre del fútbol argentino.
La historia de futbolistas que han saltado de la Primera D hasta la Primera División en Argentina es inspiradora y confirma que la pasión y el esfuerzo pueden abrir las puertas de la elite deportiva.