Buendía, la gran duda de Scaloni para el Mundial: ¿llegará a la lista final?

Emiliano Buendía, en gran momento en Aston Villa, emerge como una pieza clave para el cuerpo técnico de Scaloni, pero la plantilla argentina del Mundial 2026 tiene sus números y huecos muy apretados. El dilema está servido: ¿entra o no entra el marplatense en la convocatoria definitiva?

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A #Lionel Scaloni siempre le gustó #Emiliano Buendía y se nota en las horas que pasa evaluando su caso en el predio de Ezeiza. El gran dilema de cara al Mundial no es solo si Buendía debe ir o no, sino si su perfil encaja dentro de la idea que el entrenador quiere para completar los 26 jugadores que defenderán la corona en Qatar, perdón, en la siguiente edición del torneo.

La aftertaste de la final de la Europa League, donde Buendía dejó ver su versión más madura, no hizo más que subir la presión: marcó un gol y entregó una asistencia, y fue nombrado MVP.

Es decir, su presente no da lugar a dudas, pero su llegada a la lista definitiva depende de muchos otros factores que se miden cada día en las sesiones de entrenamiento y en el recuento de minutos de la temporada.

Si nos ifs a los números, Buendía terminó la campaña con #Aston Villa promediando 11 goles en 53 partidos, con 30 de esos encuentros como titular.

Bajo la tutela de Unai Emery, el motor del marplatense se ha potenciado: se siente más completo, más confiado y más decisivo en fases clave. Todo un contraste con la temporada anterior, cuando estuvo cedido en Bayer Leverkusen y apenas sumó minutos (solo 4 titularidades de 14 encuentros y dos goles).

Es decir, no es el mismo jugador que dejó dudas y dudas hace un año: ahora es un futbolista que parece haber encontrado su lugar dentro de un equipo que juega con intención y por momentos al borde de la excelencia.

Pero el tema con la Scaloneta no es solo lo que Buendía hace en club. En la selección Argentina, su historial a nivel de minutos es inferior al de otros nombres, algo que condiciona mucho el análisis del cuerpo técnico.

En su único tramo de minutos con la camiseta argentina, acumuló apenas 30 minutos: 10 ante Colombia en las Eliminatorias Suramericanas de 2022 y 20 ante Angola en un amistoso de 2025.

Esa cifra, aunque inferior, no sella su destino, porque Scaloni ya demostró que valora a quien llega en un buen momento y con repertorio para variar las piezas del once.

El gran debate en la interna de la Albiceleste gira en torno a la posición de Buendía. En un 4-2-3-1, el marplatense suele actuar como volante ofensivo central, detrás del punta, con libertad para moverse entre líneas y, si hace falta, tirar de las bandas.

No es un extremo puro, pero sí tiene regate y llegada para ser una amenaza constante desde posiciones intermedias. Por delante, la competencia es feroz: Alexis Mac Allister, Enzo Fernández, Leandro Paredes, Rodrigo De Paul, Exequiel Palacios, Thiago Almada, Nicolás González y Giuliano Simeone son nombres que, a día de hoy, parecen parte fundamental de la columna vertebral.

La discusión se pone más densa si se mira la estructura táctica y la cantidad de mediocampistas que Scaloni podría llevar. En el análisis de quienes acompañan al enganche, también aparecen jóvenes que suenan con fuerza para el futuro inmediato: Valentín Barco, y en la órbita de los posibles relevos para el mediocampo, Gianluca Prestianni y Franco Mastantuono.

Si el entrenador quiere diez centrocampistas, Buendía podría tener que competir por un puesto con Lo Celso o Perrone; de hecho, la pregunta que surge es si alguno de estos nombres podría quedar fuera para hacer hueco a un perfil distinto, como podría ser un delantero adicional si otros llegan con más minutos en la ventana final.

La configuración de la plantilla también entra en el terreno de la especulación: se habla de una convocatoria con tres arqueros y nueve defensas, dado que varios jugadores llegan con molestias físicas o con menor continuidad.

En este contexto, la permanencia de nombres como Nahuel Molina o Gonzalo Montiel podría peligrar si sus problemillas musculares se alargan, y ahí la decisión por Buendía podría depender de si Scaloni prefiere holguras en el once o una mayor polivalencia en el mediocampo para cubrir diferentes escenarios de partido.

Otra variable que pesa es la posibilidad de que la salida de Lo Celso signifique un golpe duro para la Scaloneta, porque el zurdo rosarino no terminó una temporada completa en Betis con la justificación que se esperaba para la plaza mundialista, y Scaloni, que ya demostró que no teme hacer cambios radicales, podría verlo como una oportunidad para reajustar el sistema y darle más protagonismo a alguien como Buendía en momentos puntuales.

Aun así, la línea de continuidad y la jerarquía del núcleo duro (Messi, De Paul, Paredes, Otamendi) también marca el límite de cuánto puede variar la estructura.

Tras la coronación en la Europa League

El propio Buendía, tras la coronación en la Europa League, dejó claro que el logro fue producto de mucho esfuerzo y que, por encima de cualquier objetivo, lo que quiere es rendir cuando le toque.

“Me costó llegar hasta aquí. Lo hice con mucho trabajo para poder disfrutar. Con gol, con asistencia, con mucho trabajo, cada miembro de este club merecía una noche espectacular”, comentó, dejando abierta la puerta a unas palabras que se pueden traducir en la esperanza de que su nombre aparezca en la lista definitiva.

Y concluyó: “Ya veremos qué pasa con el Mundial”. ¿Pasará? El final está por escribirse, y Scaloni no suelta el lápiz.