Boca recibe a Cruzeiro buscando un triunfo clave para sostener su sueño en la Libertadores

Boca Juniors enfrenta a Cruzeiro en la Bombonera con la vista puesta en avanzar en la Libertadores; el equipo de Ubeda necesita sumar y maneja cambios tácticos y bajas importantes.

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La Bombonera se vive diferente esta noche, con ese murmulllo constante de la gente que ya forma parte del ritual, pero con una tensión añadida por lo que está en juego.

Boca recibe a #Cruzeiro con la necesidad de ganar para no perder de vista la Libertadores. En la previa se respira la presión: un triunfo mantiene vivas las esperanzas de competir por una nueva campaña internacional, y una caída podría dejar al equipo muy cerca de quedarse fuera de las categorías grandes.

El panorama no es sencillo: Boca marcha tercero en el Grupo D y, de momento, está dentro de zona de Sudamericana. Quedan dos encuentros como local, pero una igualdad podría dejar demasiadas preguntas sobre la mesa, sobre todo si Universidad Católica gana en Santiago ante Barcelona de Guayaquil.

Cruzeiro y Católica comparten siete puntos; Boca apenas está a uno de ellos. Si se llega a desempate directo entre Boca y alguno de los dos, el criterio de enfrentamientos directos podría ser determinante, porque el desempate olímpico no mira goles a favor, sino resultados cara a cara.

En resumen: el objetivo inmediato es vencer al conjunto de Belo Horizonte para encarar las jornadas finales con más tranquilidad.

Claudio Ubeda, el entrenador, atraviesa horas decisivas. Después de la derrota contra Huracán, la expectativa sobre su continuidad crece y ya se barajan nombres para su reemplazo a fin de junio, cuando vence el contrato que firmó al asumir como ayudante de Miguel Ángel Russo.

Para este choque deberá enfrentar la baja de dos jugadores clave. Ascacíbar fue expulsado en Ecuador y Adam Bareiro se recupera de un doble desgarro sufrido ante Huracán; ambos quedarán al margen. La semana fue larga y el Sifón, apodo del cuerpo técnico, tuvo tiempo para analizar variantes. Su intención es mantener el sistema y no tocar el doble delantero centro. En ese marco, podría entrar Milton Giménez como complemento de Merentiel en la zona de ataque, aunque la presencia de Giménez dependerá de la evolución de su tobillo derecho, que arrastra desde la práctica del viernes.

Como alternativa, se maneja la opción de ubicar a Ángel Romero junto al uruguayo.

En el medio, el entrenador podría apostar por Tomás Belmonte para ocupar el lugar de Ascacíbar, buscando un perfil de contención que también aporte juego aéreo.

Ander Herrera aparece como opción si la condición física mejora, y se valora su experiencia para desequilibrar desde la transición. En cuanto a la delantera, dos cambios serían obligados; después, habrá un ajuste táctico más. Malcom Braida le ganó la pulseada a Marcelo Weigandt para ocupar el lateral derecho, y el otro costado está cubierto por Barinaga, cuyo estado físico ha permitido su presencia.

También hay que señalar que Edinson Cavani no formará parte de la convocatoria, pese a haber sido dado de alta tras su proceso de recuperación por una hernia de disco.

El uruguayo no fue citado, y lo mismo ocurre con Carlos Palacios, operado de una sinovitis y de una lesión en el menisco externo de la rodilla derecha.

En el lado visitante, Artur Jorge dispuso de un once sin titulares fijos para buscar ritmo ante un Boca que no puede permitirse un sobrecalentamiento.

Cruzeiro llega con la moral alta tras empatar 1-1 con Palmeiras en San Pablo

Cruzeiro llega con la moral alta tras empatar 1-1 con Palmeiras en San Pablo, y debe lidiar con dos bajas destacadas: uno de expulsión en el último choque y otro jugador lesionado de gravedad.

En la previa, no hay sorpresas en cuanto a rotaciones, y el técnico brasileño no quiere revelar demasiado: la idea es mantener la estructura y saber aprovechar cada balón parado y cada transición.

La historia de Boca y Cruzeiro es extensa y está cargada de momentos clásicos. Entre ambos existe un historial que remonta décadas, con duelos que han dejado protagonistas memorables y, en 1977, una final que se cita con frecuencia cuando se habla de estos enfrentamientos.

Hoy, la Bombonera buscará un nuevo capítulo favorable para Boca, que necesita sumar para sostener su aspiración de Internacionalidad. El partido promete intensidad y, sobre todo, mucha emoción para los fanáticos que esperan ver a su equipo responder al reto y mantenerse con opciones en una competición tan exigente como la Libertadores.}