River Plate cerró la etapa de Marcelo Gallardo con una victoria 3-1 ante Banfield en el Monumental, en una noche emotiva que mezcló nostalgia y reconocimiento. El encuentro dejó claro el legado del entrenador y el inicio de una fase de transición para el club.
En una noche cargada de emoción en el Monumental, el equipo de Núñez venció 3-1 a Banfield, y la hinchada, entre cantos y lágrimas, despidió con ovaciones al técnico saliente.
Gallardo fue coreado antes, durante y al final del encuentro, en una escena que ilustra la magnitud del duelo que se vivía.
Desde hace meses, las decisiones para armar el equipo habían generado debate, y su #despedida marca el cierre de una era que dejó huellas profundas en la identidad de River.
En la formación inicial, el entrenador buscó equilibrio entre la base de canteranos y piezas con experiencia para sostener su plan de juego. Entre dudas y momentos de buen ritmo, el equipo mostró destellos de la propuesta que convirtió a River en protagonista.
A los 12 minutos, Lucas Martínez Quarta conectó de cabeza para abrir el marcador, y #Banfield respondió con firmeza para igualar el partido cuando se acercaba el descanso, gracias a Mauro Méndez, que remató desde el área tras una jugada de equipo y encontró el rebote para vencer al arquero.
El primer tiempo fue intenso y dejó a River al borde de la ventaja; el público respondió con apoyo pese a las tensiones propias de una noche de despedida.
En la segunda mitad, River se adelantó tras una combinación que nació de un remate de Subiabre que pegó en el poste y dejó servido a Driussi, quien empujó la pelota para el 2-1.
Poco después, Joaquín Freitas convirtió tras recibir un centro de Galván para cerrar el marcador en 3-1. En ese tramo, Gallardo dio minutos a jóvenes de la casa y a jugadores menos habituales, señal de un proceso de transición que ya se hacía evidente.
La reacción de la afición fue amplia: aplausos para el equipo, gestos de reconocimiento hacia el cuerpo técnico y una mezcla de nostalgia y agradecimiento que cubrió el estadio.
La despedida de Gallardo
La despedida de Gallardo, ahora fuera del banquillo, quedó grabada como una noche de memoria, en la que los jugadores y el club ofrecieron una despedida a la altura de un ciclo de éxitos.
Históricamente, Gallardo dejó River con un legado de disciplina táctica, crecimiento de la cantera y una serie de triunfos que marcaron una generación.
Su salida abre un periodo de transición, con expectativas de refuerzos y decisiones deportivas para sostener la competitividad sin perder la identidad que imprimió al club durante años.
En síntesis, la jornada en el Monumental fue una mezcla de nostalgia y reconocimiento: River cierra una etapa y mira hacia el futuro, confiando en que la base de su proyecto pueda sostener el rendimiento en los torneos venideros.
