River Plate superó 1-0 a Rosario Central en el Monumental gracias a un penal de Facundo Colidio, en una jornada marcada por controversias arbitrales, cánticos contra Di María y la ausencia de tranquilidad en las gradas.
La noche del Monumental tenía sabor a semifinal. #River Plate y #Rosario Central se disputaban un boleto para Córdoba y la posibilidad de avanzar en el Torneo Apertura, una de esas jornadas en las que la atmósfera parece de peso específico de partido decisivo.
Al final, el equipo local encontró la diferencia en un penal convertido por #Facundo Colidio y se llevó los tres puntos en un encuentro áspero, con un marcador corto pero cargado de tensión.
La previa se había vuelto a tambalear por las secuelas de una semana que dejó a Racing con sensaciones de haber sido perjudicado por el rendimiento de #Darío Herrera en la cancha y por la intervención del VAR, Pablo Dóvalo, en un choque ante Rosario Central en Arroyito.
En esa historia, la dirigencia de Racing, liderada por Diego Milito, elevó su voz para hablar de un fútbol “roto” y de la necesidad de reconstruirlo, mientras que Di María respondió a través de un posteo que reavivó una vieja disputa entre las autoridades del Interior y los clubes de la capital.
En el estadio, el ambiente fue hostil para los jugadores de Central desde el primer momento. Un rugido de las tribunas de River marcó el inicio de los movimientos previos al partido y, durante la realización de las formaciones, los cánticos se volvieron más intensos cuando apareció Di María.
Los hinchas riverplatenses no ocultaron su disgusto y, entre cánticos y silbidos, reafirmaron su visión de la polémica que rodea a la gestión arbitral reciente.
La escena previa al arranque dejó claro que no sería una noche más: las críticas al desempeño de Herrera y Dóvalo, sumadas a las reacciones de Di María en redes y a la conocida rivalidad entre las aficiones, crearon un contexto que condicionaba la experiencia en el césped y más allá.
Entre los cánticos y las miradas, surgió un tema recurrente: cómo manejar la presión cuando la competencia se mezcla con discusiones extradeportivas y con la lectura de cada decisión arbitral.
En lo puramente deportivo, River dejó ver una imagen de fortaleza para sostener la victoria. Colidio, atento a cada balón dentro del área, encontró el hueco para convertir desde el punto y darle al equipo un triunfo que podría resultar clave en la etapa que se viene.
A partir de entonces, la conversación giró hacia la manera de sostener ese momento de forma, cuidando la confianza y evitando que las críticas externas erosionen la concentración de cara a los próximos compromisos.
Di María, que había recibido un aluvión de elogios por su trayectoria y su rendimiento, intentó responder con una actitud contenida. Tras la derrota de su equipo, el delantero prefirió destacar el buen ambiente de la plantilla y la necesidad de centrarse en lo deportivo, dejando de lado la controversia y subrayando que, en su visión, lo importante es la cosecha de la temporada y el respeto entre clubes.
Stefano Di Carlo
Del lado de River, Stefano Di Carlo, presidente del club, dejó claro que el seguimiento de este tipo de encuentros no se detiene y que la hinchada estará atenta a cada detalle, manteniendo la guardia en alto ante lo que venga.
En el cierre, la disputa entre hinchas y figuras, las lecturas sobre el #arbitraje y el rendimiento de Di María conviven con la satisfacción por un resultado que da aire a un River que busca consolidarse en una campaña que apenas comienza.
En resumen, fue una noche de mucho ruido fuera del césped y de trabajo fino dentro de él: River sumó tres puntos importantes ante Central, dio una señal de carácter y, sobre todo, dejó en claro que este tramo del torneo promete más capítulos polémicos y decisivos.
