Durante la cuarta fecha del Torneo Apertura 2026, Huracán superó a San Lorenzo por la mínima, pero una agresión en la entrada en calor y un insulto dirigido a un jugador suplente ensombrecieron el encuentro. El agresor fue identificado y se le impuso un derecho de admisión de 24 meses.
Tras finalizar la sesión de calentamiento, cuando el equipo visitante se disponía a dirigirse a los vestuarios, un aficionado del Globo protagonizó una agresión hacia el delantero Diego Herazo desde la gradería, arrojando insultos y manteniendo la intencionalidad de incomodar al plantel.
El episodio se produjo pese a la presencia del personal de seguridad, que intentó contener al agresor y evitar que la situación escalara. En paralelo, otro simpatizante del mismo club escupió al arquero suplente de San Lorenzo, José Devecchi, un hecho que, si bien no alteró el desarrollo del partido, sí generó sorpresa entre los jugadores y el staff técnico.
Los futbolistas, sorprendidos por el hecho, continuaron su avance hacia los vestuarios con la serenidad que caracteriza a un equipo que se mantiene centrado en el juego, sin responder a provocaciones.
La secuencia fue grabada por cámaras y aficionados, y esa grabación permitió a las autoridades identificar a los responsables con rapidez. De inmediato, el Ministerio de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires informó que ya había individualizado al agresor y le labró el acta correspondiente, consignando el incumplimiento de la normativa vigente.
En este marco, la situación fue tratada con rigor jurídico. Se le imputaron infracciones a los artículos 119 y 120 del Código Contravencional, vinculados a la incitación al desorden y a la alteración del desarrollo de espectáculos públicos.
Se le aplicará el #derecho de admisión por un periodo de 24 meses
Como consecuencia de ello, se le aplicará el derecho de admisión por un periodo de 24 meses, lo que le impedirá ingresar a eventos deportivos durante ese lapso.
Este tipo de medidas, cada vez más frecuentes, buscan disuadir conductas que comprometan la seguridad de jugadores, directivos y público.
Ahora resta saber qué posición adoptará Huracán frente a este hecho y qué sanciones, si corresponde, podrían aplicar las autoridades y el propio club.
En un contexto más amplio, el incidente reabre el debate sobre las medidas de seguridad en el fútbol de Argentina: la utilización de cámaras, mayor control de accesos y protocolos de actuación para personal de seguridad, así como la coordinación entre clubes y autoridades para prevenir actos de violencia.
Históricamente, la lucha contra la violencia en el deporte ha sido un tema central para la gestión de competiciones nacionales e internacionales, con avances parciales pero constantes en los últimos años.
A nivel práctico, casos como este destacan la necesidad de una respuesta rápida y coordinada para garantizar que el deporte, además de competir, sea un espacio seguro para todos los involucrados.
En el plano deportivo, Huracán buscará consolidar su victoria sin distracciones extrañas y San Lorenzo, por su parte, deberá evaluar las medidas necesarias para evitar que incidentes de este tipo se repitan en futuros encuentros.»
