Relato alternativo de la final de la Copa Africana de Naciones disputada en Marruecos, donde Yehvann Diouf protegió las toallas de Edouard Mendy ante los intentos de los alcanzapelotas y de algunos jugadores rivales, destacando un ejemplo de fair play.
Bajo una lluvia que mojaba el césped y obligaba a ajustar el planeamiento, la escena decisiva dejó como protagonista a un gesto que trascendió la táctica: la labor de Yehvann Diouf, el portero suplente, para proteger las #toallas de Edouard Mendy y garantizar que las condiciones para el guardameta titular fueran las mejores posibles.
Este episodio no fue una incidencia aislada, sino un símbolo de la convivencia entre rivalidad y fair play que suele definir las grandes finales. Las imágenes mostraron a Diouf disputándose cada trozo de tela con los alcanzapelotas y, en algunos tramos, haciéndose cargo de la toalla para que su compañero pudiera secar los guantes y la cara ante la lluvia persistente.
En un momento, Hakimi, capitán de Marruecos, apareció relacionado con una de las toallas en una acción que despertó comentarios entre los asistentes, mientras #Ismaël Saibari intentaba evitar que Diouf entregara la toalla a Mendy de forma rápida.
En torno a este episodio, la conversación pública se centró en la separación entre el equipamiento autorizado y los objetos personales de los guardametas.
Olivier Safari, presidente del comité de árbitros de la CAF, aclaró en Canal+ de África que la toalla no forma parte del equipamiento oficial y que su uso debe ser todo lo deportivo posible.
“Una toalla es una herramienta para la comodidad durante el juego, nunca debe alterar el desarrollo de la competición”, señaló, y añadió que, si la situación llegara a entorpecer el juego, podría requerirse una revisión de las reglas para futuras ediciones.
A pesar de las circunstancias, no se anunciaron sanciones y se dejó claro que los organizadores deberían contemplar este tipo de situaciones para próximos torneos.
Más allá del episodio, las imágenes de la final mostraron a Diouf protegiendo a Mendy en varias acciones defensivas y asegurando que el guardameta titular siempre tuviera acceso a la toalla cuando la lluvia dificultaba el agarre.
En las tribunas, la atmósfera fue de expectación y, a partir de este momento, el relato de la final no solo se recordará por las atajadas o los goles, sino por la demostración de que, incluso en un partido de alta tensión entre dos naciones rivales, el respeto y la cooperación pueden prevalecer.
Senegal consigue su segundo título en la historia de la Copa Africana de Naciones
Con este triunfo, #Senegal consigue su segundo título en la historia de la Copa Africana de Naciones, un logro que consolida el crecimiento del fútbol senegalés en el continente y que suma una nueva página a la memoria del torneo, caracterizado históricamente por esfuerzos colectivos, rivalidades intensas y momentos de fair play que enriquecen su legado.
La final de Rabat, más allá del resultado, dejó claro que el fútbol puede ser una plataforma para gestos simples pero significativos: pequeños actos que favorecen a los protagonistas y alimentan la admiración de aficionados de todas las edades.
A lo largo de sus ediciones, la #AFCON ha sido escenario de momentos que han trascendido los goles y las victorias, recordando que el juego limpio y el respeto entre rivales constituyen una parte esencial de la identidad del fútbol africano.
