Crónica detallada de la carrera en Shanghai, donde Franco Colapinto tuvo una gran salida, terminó 10º y sumó su primer punto para Alpine, tras un choque con Esteban Ocon y la posterior sanción al piloto francés.
El argentino arrancó con buen pie: pegó un gran salto desde el inicio, escaló seis posiciones de golpe y se situó en el grupo de cabeza durante varias vueltas.
Durante un tramo clave de la prueba mostró el ritmo y la finura de conducción que le han ganado elogios fuera de su país, y terminó diezº, lo que supo a primer punto en la era Alpine.
Aun así, no se fue de la pista con una sonrisa plena: sentía que había estado para más, y señalaba dos momentos que condicionaron su rendimiento final: la entrada de un safety car en un momento inoportuno para su estrategia y un choque con #Esteban Ocon que dejó el coche con daños y lo obligó a luchar muchas vueltas con un monoplaza menos que óptimo.
La FIA explicó el incidente: el coche 43 (Colapinto) salió del pit lane en la vuelta 33 delante del coche 31 (Ocon). Ocon trató de adelantar por el interior en la larga curva 1, pero Colapinto defendió su trazada con la habitual línea de carrera y, al intentar el francés entrar por el hueco, se produjo el choque y un doble trompo.
El informe añadió que, aplicando las Directrices de Estándares de Conducción, Ocon no tenía derecho a ese espacio por el interior porque su tren delantero no superaba el punto del espejo del Alpine.
Por ello, los comisarios determinaron que Ocon fue el principal responsable de la colisión, con una #penalización de 10 segundos para él.
La secuencia de hechos también recoge que Colapinto había entrado a boxes en la curva 32 para cambiar los neumáticos duros con los que había largado.
Alpine apostó por esa estrategia para intentar una relanzada favorable; el argentino salió por delante de Ocon y el francés intentó aprovechar la temperatura de sus neumáticos nuevos para sorprender en la curva 1.
Pero el hueco ya no existía cuando Ocon metió el tren delantero junto al Alpine, lo que derivó en el golpe y un trompo que dejó a Colapinto con un coche dañado, aunque logró volver a la pista y clavarse en la 13ª posición.
A partir de ahí, la paciencia y la velocidad le permitieron remontar hasta terminar en la décima plaza, logrando su primer punto de la temporada y, para muchos, la mejor actuación de su corta trayectoria en la Fórmula 1 actual.
Ocon, en cambio, acabó 14º y fuera de la zona de puntos.
Y cierta tensión en Alpine
Este cruce entre pilotos provocó un alboroto entre los aficionados argentinos, con mensajes críticos en las redes sociales de Ocon, y cierta tensión en Alpine.
En la zona mixta, el francés explicó que la pelea fue disputada y que, pese a no haber terminado como esperaban, fue positivo que ambos no abandonaran la carrera.
“Vine a disculparme en persona. Fue una buena pelea en la pista y, aunque terminó mal, me alegro de que no haya habido abandono de los dos y de que Franco haya sumado un punto”, dijo Ocon, que añadió que la responsabilidad de la colisión fue suya, algo que ratificó luego también en Instagram.
Dato histórico: Shanghai, con su trazado de curvas donde se combinan rectas largas y bifurcaciones técnicas, ha sido escenario de decisiones estratégicas cruciales para equipos que priorizan la gestión de neumáticos y la ventana de paradas.
En la presente temporada, Colapinto forma parte de una generación de pilotos argentinos que están buscando afianzarse en la Fórmula 1, siguiendo un camino que muchos ven como una oportunidad para consolidar su proyección internacional.
A nivel de equipo, #Alpine continúa apostando por jóvenes talentos y por consolidar su proyecto a medio plazo, confiando en el crecimiento de Colapinto y en la experiencia de sus pilotos para presionar a la competencia.
En resumen, Shanghai dejó un contraste claro: un rendimiento con destellos de calidad, pero un final que dejó a Alpine con la tarea de convertir ese impulso en un resultado más contundente.
