La competencia abre su edición 2026 en el Río de la Plata, con la Regata Buenos Aires - Punta del Este y la participación de embarcaciones de Argentina, Uruguay, Brasil y Ecuador, dentro del Rolex Circuito Atlántico Sur.
En la Regata #Buenos Aires - Punta del Este, las embarcaciones más destacadas de Argentina, Uruguay, Brasil y Ecuador izarán sus velas para iniciar una travesía que los llevará hacia el balneario oriental, donde se espera que los punteros crucen la meta en las primeras horas del domingo.
Si las condiciones de viento son favorables, las flotas afrontarán pruebas de mediana distancia que combinan tramos de abordaje y navegación de proa a sotavento, además de disputas costeras a lo largo de la costa uruguaya con pruebas como el Circuito La Barra y la Vuelta a Gorriti.
En total, la carrera prevé cubrir unas 180 millas, es decir, aproximadamente 360 kilómetros, y exige a las tripulaciones una concentración total, ya que no hay paradas para repostar y hay que mantener la cubierta lista para ajustar velas y velar por la máxima velocidad.
Tras el comité de regata, el armador del Patagonia, Rafael Pereira Aragón, explicó que la noche representa el mayor reto de la travesía: la oscuridad complica la lectura de las referencias y muchos equipos bajan rendimiento por el cansancio, por lo que el amanecer suele traer sorpresas en las posiciones y hay que estar preparados para recuperar terreno.
El Patagonia, navío de 12 metros de eslora diseñado por Javier Soto en 2011, es pilotado por un equipo que integra a Jordán Rivas, Valentín Campero, Diego Weppler, Marcus Behrendt, Félix Fernández Madero, Martín Zimmermann, Martín Busch, Miguel Saubidet, Julián Donadío y Gabriel Marino, además del propio Pereira Aragón.
El #Rolex Circuito Atlántico Sur agrupa a las clases #ORC y ORC Sportboat
El Rolex Circuito Atlántico Sur agrupa a las clases ORC y ORC Sportboat, y es considerado uno de los estandartes del deporte náutico en la región, con la organización conjunta del #Yacht Club Argentino y el Yacht Club Punta del Este.
Históricamente, estas regatas han servido para consolidar una rivalidad amistosa entre astilleros de la región y han contribuido a elevar el nivel competitivo de embarcaciones que navegan no solo por el Río de la Plata sino por el Atlántico Sur.
Las grandes citas de este circuito han acelerado innovaciones en diseño, tácticas de navegación y métodos de entrenamiento para las tripulaciones que suelen planificar meses antes cada edición.
