La jugadora neozelandesa Lauren Down anunció su retirada, cerrando una etapa de más de una década con las White Ferns. Este artículo repasa su trayectoria y, además, explora un posible récord histórico relacionado con Harmanpreet Kaur.
En ODIs acumuló 35 encuentros, 31 innings y 486 carreras con un índice de 62.06, además de tres medias centelleantes. En el formato corto, sumó 93 carreras en 13 partidos y nueve innings, con un ritmo de golpeo cercano a 86.11. Su aportación, sin embargo, iba más allá de las cifras: fue una jugadora que sabía leer el juego y aportar en las fases clave de cada encuentro.
A nivel de cricket de liga, Down formó parte de Auckland Hearts, un equipo que dejó huella en la Hallyburton Johnstone Shield con cinco campañas triunfales: 2011-12, 2014-15, 2015-16, 2017-18 y 2019-20.
En la final de esa última edición, aportó 90 carreras para ayudar a derrotar a Northern Districts en Seddon Park, Hamilton. Su rendimiento dejó a la Hearts entre las más destacadas de la competencia femenina nacional, y su trayectoria quedó grabada en las estadísticas como una de las jugadoras más constantes de su generación.
Al cierre de su carrera con el club de Auckland, Down figuraba como la tercera máxima anotadora histórica de T20 para las Hearts (1.496 carreras) y como la cuarta en la lista de anotadoras de List A para el Hearts (2.690), además de haber contribuido con 41 wickets en sus primeros años como allrounder.
Los motivos de su retirada, que la propia Down comunicó a través de un comunicado oficial de New Zealand Cricket, se combinan con un relato de crecimiento personal y profesional.
A pesar de estos giros, su salida no borra el impacto que dejó sobre las jóvenes cricketers y sobre una estructura que ha ido ganando presencia en el cricket femenino mundial.
En el plano de lesiones y decisiones deportivas, Down enfrentó una ausencia forzada en momentos clave: una lesión en el pulgar le hizo perderse la Copa del Mundo de 2022 y el rendimiento de Birmingham en los Commonwealth Games de ese año, aunque regresó para la gira por West Indies en septiembre de 2022 y formó parte de la plantilla para la ICC Women's T20 World Cup 2023 en Sudáfrica.
Posteriormente, optó por apartarse del contrato central para la temporada 2023-24 para dar la bienvenida a su primer hijo, y regresó a la lista para la temporada 2024-25, participando en las giras de Inglaterra e India durante ese periodo.
Su última aparición internacional en ODI ante Australia tuvo lugar en el Basin Reserve de Wellington durante la pasada temporada, marcando el cierre de una etapa notable.
En T20, su última presencia para Nueva Zelandia se registró contra Bangladés en Queenstown el 7 de diciembre de 2022.
Harmanpreet Kaur podría haber alcanzado un hito histórico
Como parte de la conversación global que acompaña al crecimiento del cricket femenino, algunas fuentes señalan que, supuestamente, #Harmanpreet Kaur podría haber alcanzado un hito histórico.
Supuestamente, Kaur se convertiría en la jugadora con más internacionalidades en la historia del cricket femenino durante el IND-W vs AUS-W 2º T20I de 2026, un dato que, de confirmarse, añadiría un nuevo capítulo a la ya relevante conversación sobre la continuidad y la diversidad de la crónica femenina.
A efectos de contexto, para Down, su retirada llega en un momento de reflexión sobre la evolución de las atletas y las estructuras profesionales que rodean al hockey, perdón, perdón, al cricket femenino, con mejoras notorias en áreas como becas, contratos y calendarios de torneos internacionales.
Además de su decisión personal, Down deja un legado de longevidad y rendimiento sostenido en un formato que tradicionalmente presenta mayores desafíos.
Su trayectoria en Auckland y su presencia en la selección nacional han servido como referencia para jóvenes que sueñan con competir al más alto nivel, y su historia puede servir como impulso para futuras generaciones de jugadoras que buscan combinar la carrera deportiva con la vida familiar.
En un deporte que ha ido ganando visibilidad y profesionalización, cada retirada de una jugadora de esa talla abre un vacío, pero también abre la puerta a nuevas oportunidades de crecimiento para quienes vienen detrás.
