En la Copa de Francia, Paris FC vence al PSG por 1-0 en los dieciseisavos, marcando una de las grandes sorpresas de la temporada. El equipo local mostró carácter y eficacia, mientras el vigente campeón no logró traducir su dominio en resultado.
El encuentro, que enfrentó al histórico dominador de la competición contra un rival que quería escribir una página destacada de su historia, dejó un guion claro: el #fútbol puede seguir teniendo sorpresas incluso cuando uno de los equipos llega con más recursos y experiencia.
En el desarrollo del partido, el #Paris FC mostró una propuesta equilibrada, capaz de contener las ofensivas del #PSG y de.plantear transiciones rápidas que pusieron en aprietos a la defensa visitante en varios momentos del encuentro.
El conjunto de la capital, dirigido por un entrenador que contó con el apoyo de su afición, pidió el balón desde el inicio y llevó la iniciativa, pero encontró una defensa rival bien plantada y un portero que respondió con contundencia en las situaciones de peligro.
Los primeros minutos estuvieron marcados por la pugna en el centro del campo y por la necesidad de convertir las oportunidades en goles, algo que el PSG no consiguió materializar a pesar de disponer de más del 65% de la posesión durante la mayor parte del choque.
Los intentos visitantes fueron variados: llegadas por los extremos, tiros lejanos y centros que no lograron conectar con la referencia en el área. Sin embargo, la defensa del Paris FC se mantuvo firme y mostró personalidad para disputar cada balón con intensidad.
A los 74 minutos llegó la jugada clave. Un contragolpe que se gestó tras una salida desafortunada del fondo de Mendes terminó con Jonathan Ikoné, exjugador del PSG, rematando de manera certera dentro del área y anotando el gol que desequilibró el partido.
Ikoné no celebró el tanto con particular efusividad, mostrando respeto hacia su antiguo club y dejando claro que las rivalidades pueden convivir con la deportividad.
Tras la anotación, el PSG intensificó la presión en busca del empate, pero no encontró el camino correcto para vulnerar a una zaga bien situada y a un guardameta que respondió cuando fue requerido.
El tramo final del encuentro mostró a un PSG volcado al ataque
El tramo final del encuentro mostró a un PSG volcado al ataque, intentando salvar el papel de vigente campeón de la Copa de Francia, pero el tiempo no estuvo de su lado.
Las últimas acciones cercanas al área fueron protagonistas de jugadas que, por fortuna para Paris FC, no derivaron en noticias alentadoras para el equipo local.
El conjunto parisino siguió intentando con varias esporádicas aproximaciones, pero la defensa contraria y la lectura de juego del Paris FC fueron determinantes para mantener la ventaja.
Este resultado representa, sin duda, una de las sorpresas más sonadas de la temporada en la Copa de Francia. El Paris FC, con este triunfo, no solo dio un golpe sobre la mesa al eliminar a un rival de gran cartel, sino que además escribió una página histórica al dejar fuera a un equipo acostumbrado a pelear por cada título.
En la memoria reciente del fútbol francés, este tipo de victorias suele marcar hitos: equipos de menor perfil logran avanzar a los octavos de final y dejan sin palabras a narrativas que parecían ya escritas.
Si bien la #Copa de Francia ha visto a PSG alzarse con trofeos en el pasado, este choque demostró que el formato de eliminación directa reserva Capítulos impredecibles para clubes que, pese a su nombre, deben competir cada semana.
París FC, por su parte, puede mirar hacia adelante con la confianza reforzada: haber roto una racha y haber dejado a un gigante fuera del torneo histórico regala impulso para futuras presentaciones en Copa y, por qué no, en la competición doméstica.
