Un duelo entre Augsburgo y Union Berlin terminó 1-1 tras una interrupción de cinco minutos por lanzamiento de objetos desde la grada, en medio de protestas por jugar entre semana y la programación de la jornada.
El partido se disputó en el WWK Arena y enfrentó a dos rivales que trataban de dominar el tempo pese a la interrupción provocada por la protesta. En la primera mitad, un remate de larga distancia de Alexis Claude-Maurice obligó a la defensa visitante a sacar el balón del arco tras pegar en el poste, dejando la sensación de que el #Augsburgo podría adelantarse en cualquier momento.
Claude-Maurice volvió a probar desde lejos antes del descanso, pero el marcador no se movería hasta el intervalo.
Ya en la segunda mitad, la igualdad se mantuvo hasta los minutos finales, cuando la presión del Augsburg parecía resolver el choque a su favor. A los 89 minutos, Derrick Köhn fue expulsado por golpear a Samuel Essende en el hombro con su bota durante una disputa de la pelota; esa acción dejó al Union Berlin con un hombre más y añadió tensión al desenlace.
Pero la sorpresa llegó poco después: Marin Ljubicic igualó para la visita y firmó el 1-1 en un final que dio por concluido el choque con el público aún en pie, protestando por la desafiante decisión de jugar un jueves en lugar de la tradicional sesión el sábado.
Antes de la pizarra final, los cinco minutos de interrupción sirvieron para despejar el césped mientras los jugadores y el personal trataban de reiniciar el juego.
Los objetos lanzados, que incluyeron pelotas de goma, cayeron de forma continua desde las tribunas; el encuentro se reanudó a puerta cerrada momentáneamente mientras se limpiaba el terreno de juego.
Los hinchas mostraron pancartas en las que pedían que los encuentros se disputaran en la tarde del sábado y protestaban por la política de horarios de la liga, que busca adaptarse a múltiples franjas de inicio para cada fecha.
En la #Bundesliga de 18 equipos acostumbra a haber un total de 34 jornadas
En la Bundesliga de 18 equipos acostumbra a haber un total de 34 jornadas, lo que hace que los duelos entre semana sean menos comunes que en otras grandes ligas europeas.
El gran motivo de la programación de este jueves es un contrato de derechos de transmisión televisiva que, para esta temporada, exige cinco horarios de inicio distintos en cada jornada.
Por ello, en la presente jornada hubo también partidos disputándose el martes y el miércoles, buscando conveniencia para las cadenas y para las audiencias, aunque no siempre se interpreta con agrado por parte de los aficionados.
Este tipo de dinámica contrasta con algunas ligas donde la semana abre mayormente el fin de semana y las tardes de sábado y domingo son la norma.
Para contextualizar, este fenómeno de jugar entre semana y la presión de los horarios también ha sido tema en otros torneos regionales. Por ejemplo, en Argentina el Torneo Apertura de la Liga Profesional, que se iniciaba el jueves 22 de enero, ya mostraba una agenda con varias fechas entre semana.
Apenas 67 de las primeras 12 jornadas estaban programadas para sábado o domingo, una distribución que contrasta con lo que ocurre en ligas europeas con calendario tradicional y con la propia Liga Profesional de Argentina, que ha buscado alianzas de transmisión para ampliar ventanas de juego.
A efectos históricos, la década del 2010 marcó una intensificación de estas negociaciones, con cambios en los derechos de televisión que influencian la programación de cada fecha.
