El capitán Leandro Paredes regresa de la ventana internacional y, para llegar limpio al choque contra River, fue citado en Córdoba como titular simbólico y acumula su quinta amarilla tras una jugada polémica, asegurando su presencia en el Superclásico.
Todo tenía sentido en un plan que, más allá de la crónica de un partido, habla de la gestión de la plantilla ante una semana cargada de compromisos.
La historia arranca tras la doble fecha FIFA. Paredes se había ido con la selección Argentina y el último martes, de vuelta a Buenos Aires, participó en la goleada por 5-0 frente a #Zambia en La Bombonera, el último encuentro del equipo de Lionel Scaloni ante la afición argentina antes del Mundial que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.
Apenas 24 horas después, el capitán emprendió viaje hacia Córdoba para sumarse al equipo que se preparaba para un tramo intenso de calendario: #Talleres en la Liga, luego el estreno en #Copa Libertadores ante Universidad Católica en Chile, y, entre medio, un partido en casa frente a #Independiente y, al final de la semana, el clásico más caliente del país contra River.
Con agenda apretada y el horizonte claro, Paredes decidió que era clave empezar a sumar minutos sin el riesgo de acumular más #amarillas de lo necesario.
En Córdoba, ante Talleres, el plan parecía simple: competir, mantener el ritmo y evitar cualquier distracción que pudiera complicar su presencia en el Superclásico.
Nazareno Arasa sacó una tarjeta amarilla que dejó al capitán con cinco amarillas
Y, a veces, la realidad se define en una jugada aislada. Al minuto 44 de la primera parte, Nazareno Arasa sacó una tarjeta amarilla que dejó al capitán con cinco amarillas, lo que en la teoría lo dejaría fuera del encuentro frente a Independiente, pero le abriría las puertas al duelo contra River, que se disputaría al siguiente día con la posibilidad de contar con él.
Boca Juniors empata contra Nacional de Potosí en la Copa Sudamericana
Boca Juniors y Nacional de Potosí empataron sin goles en un partido en el que el equipo argentino no logró aprovechar un penal. A pesar del dominio de Boca, la falta de contundencia dejó escapar la oportunidad de comenzar la Copa Sudamericana con una victoria.Antes de eso, Boca había conseguido mantener el control del juego. En el tramo final, Paredes entró al campo en sustitución de Tomás Belmonte, al minuto 15 de la segunda mitad, luciendo la cinta en el brazo izquierdo y tomando las riendas del medio.
Su presencia aportó equilibrio, y la jugada culminó con un tanto de Adam Bareiro que terminó siendo el 1-0 definitivo. El equipo se abrazó a un triunfo que, más allá de lo marcial del marcador, representó una victoria táctica: cumplir la misión de llegar al #Superclásico sin sobresaltos por tarjetas.
La historia, desde una óptica de gestión deportiva, subraya un aspecto clave del Boca actual: la necesidad de mantener a sus piezas clave disponibles para los momentos decisivos de la temporada, ya sea en la liga local, la Copa Libertadores o las citas contra sus grandes rivales.
Paredes, con su experiencia de Selección y su liderazgo dentro del vestuario, volvió a demostrar que puede jugar a un ritmo alto sin renunciar a la inteligencia táctica que exige afrontar partidos consecutivos, viajes y la presión de un universo Boca-River que no perdona.
