Ander Herrera sufre una nueva lesión muscular en la entrada en calor antes del choque ante Defensa y Justicia, obligando a Boca a modificar el once y condicionando la planificación hacia la Libertadores y la liga.
Ander Herrera volvió a aparecer en las noticias por motivos que nadie quiere escuchar: una lesión muscular en plena noche de partido. El mediocampista español se había ganado un puesto de confianza en #Boca Juniors tras varias semanas de buenos rendimientos, minutos repartidos y una segunda oportunidad que le permitió volver a sentirse protagonista.
Sin embargo, todo se vino abajo en la entrada en calor del encuentro frente a Defensa y Justicia, cuando el pinchazo apareció y el jugador señaló de inmediato la zona afectada a los especialistas del club.
El equipo se detuvo breve, se evaluó al instante y, con el paso de los minutos, quedó claro que no podría ser de la partida. En ese momento, los planes estaban hechos para alinear a una mezcla de titulares y suplentes, pensando en sumar minutos para mantener un ritmo alto ante un rival directo, pero el giro fue inmediato y contundente.
En su lugar, Milton Delgado ocupó el lugar que Herrera iba a ocupar, convirtiéndose en titular por sorpresa cuando lo habitual era que descansara. Nadie anticipaba ese cambio de último minuto, y la incidencia provocó que el técnico reconfigurara la producción del once para intentar no perder el control del partido.
A Boca le tocó reorganizarse sin una de sus piezas más fiables, y la historia del encuentro se volteó en cuestión de minutos gracias a esa circunstancia difícil de evitar.
La noticia golpeó con fuerza en el vestuario, porque Herrera había logrado algo que había costado varias jornadas: continuidad. Después del triunfo en el Súperclásico, había recuperado confianza, sumaba minutos y volvía a protagonizar dentro del plantel. Incluso había mostrado presencia en el Monumental, donde sustituyó a Leandro Paredes en un contexto áspero y respondió con solvencia, algo que hizo pensar a la afición que el español podía ser un motor constante para Boca en los torneos que quedan por disputar.
Y el objetivo inmediato es acelerar la recuperación para poder estar disponible en los últimos encuentros de la fase de grupos de la #Copa Libertadores y
Ahora, el club deberá esperar los informes médicos para determinar la gravedad de la molestia. Los primeros indicios apuntan a una revisión de imagen con estudios complementarios, y el objetivo inmediato es acelerar la recuperación para poder estar disponible en los últimos encuentros de la fase de grupos de la Copa Libertadores y, si todo va bien, para los playoffs del torneo local.
Boca Juniors empata contra Nacional de Potosí en la Copa Sudamericana
Boca Juniors y Nacional de Potosí empataron sin goles en un partido en el que el equipo argentino no logró aprovechar un penal. A pesar del dominio de Boca, la falta de contundencia dejó escapar la oportunidad de comenzar la Copa Sudamericana con una victoria.Esta es la quinta lesión de Herrera desde su llegada al club, una cifra que en luego de cada golpe genera alerta en el cuerpo técnico y en la dirección deportiva.
Las lesiones musculares han sido una constante a lo largo de su paso por Boca, y aunque la voluntad del jugador es seguir adelante, la tranquilidad del club pasa por una recuperación controlada y por evitar recaídas que puedan dejarlo fuera durante más semanas.
En lo estrictamente táctico, el choque ante #Defensa y Justicia obligó a una lectura rápida por parte del entrenador: sin Herrera, el centro del campo pierde presencia, salida limpia y una voz de mando que, cuando está bien, marca diferencias.
La dirección deportiva sabe que el equipo deberá buscar soluciones en el vestuario y, si fuese necesario, ajustar las rotaciones para mantener el rendimiento.
A la afición no le queda otra que confiar en que la evaluación médica sea positiva y que, en menos tiempo del que parece, Herrera pueda volver a aportar esa claridad y experiencia que tanto valoran cada vez que entra al campo.
En resumen, la caída de Herrera en el calentamiento complica la hoja de ruta para el tramo decisivo de la temporada, pero también abre la puerta a otras variantes y a una prueba de carácter para el resto del vestuario y el cuerpo técnico, que deberán reinventarse sobre la marcha para no perder el rumbo.
