En plena pausa de verano, Boca está en modo búsqueda para elegir al nuevo técnico. Riquelme coordina desde Ezeiza y Don Torcuato, con Delgado y Chanchi tomando las decisiones. La fecha límite del 18 de junio marca el ritmo para la llegada del sustituto del 'Sifón'.
Con las vacaciones en marcha, #Boca Juniors está inmerso en una fase de tanteo y reuniones para decidir quién tomará las riendas del equipo en la próxima temporada.
Juan Román #Riquelme alterna entre su casa en Don Torcuato y el centro de entrenamiento de Ezeiza, y las charlas se repiten en ambos lados de la ciudad.
En la práctica, el presidente escucha a sus dos personas de máxima confianza: Marcelo Delgado, el único sobreviviente del antiguo Consejo de Fútbol que ahora ejerce como director deportivo, y su hermano Cristian Riquelme, conocido como Chanchi, que actúa como un especie de CEO.
El objetivo es claro: elegir al próximo técnico de Boca.
Claudio Úbeda ya es historia; ahora la energía está centrada en el sucesor. Hay una fecha límite marcada: el 18 de junio, cuando el plantel vuelva a reunirse para arrancar la pretemporada. Ese día, la idea del presidente es contar con el entrenador que tomará el relevo del Sifón. En ese contexto, se desata una danza de nombres que podría salir de varias direcciones.
Dos nombres parecen descartados, al menos por los plazos. Néstor Lorenzo, que dirige actualmente la Selección de Colombia y estará en el Mundial, no estaría disponible para la reunión de Ezeiza. Además, su cuerpo técnico estará en proceso de desarme, con Luis Amaranto Perea a la cabeza, que asumirá en DIM tras el torneo norteamericano. Otro candidato que se bajó públicamente es Antonio Mohamed, quien acaba de conquistar la Concachampions con Toluca. “No es momento para hablar del futuro. Estoy acá festejando, feliz. Mi cabeza está puesta acá”, afirmó el Turco tras la victoria por penales frente a Tigres, y dejó claro que ya tiene contrato y que la pretemporada ya está organizada.
El perfil que Riquelme parece valorar, sin embargo, es el de entrenadores con experiencia, como fue Marcelo Russo. En esa línea, asoman nombres como Ricardo Zielinski (66 años), Rubén Darío Insúa (65) y Gustavo Costas (62). Se sabe que Zielinski y Insúa tienen vínculos contractuales con Belgrano y Barracas Central, respectivamente, y que Costas, pese a haber pasado por Racing, podría no estar dispuesto a dejar su situación actual; todo ello complica la negociación.
Boca Juniors empata contra Nacional de Potosí en la Copa Sudamericana
Boca Juniors y Nacional de Potosí empataron sin goles en un partido en el que el equipo argentino no logró aprovechar un penal. A pesar del dominio de Boca, la falta de contundencia dejó escapar la oportunidad de comenzar la Copa Sudamericana con una victoria.Entre los que quedan disponibles, aparece Cristian “Kily” González, quien mostró interés por dirigir Boca y jugó 40 partidos para el club entre 1995 y 1996, con tres goles en su haber.
El año pasado ya hubo un primer contacto con Riquelme y el propio Kily no esconde su deseo de volver a vestir la azul y oro
El año pasado ya hubo un primer contacto con Riquelme y el propio Kily no esconde su deseo de volver a vestir la azul y oro. También se manejó el nombre de Jorge Sampaoli, ex técnico de la selección, aunque existe la resistencia de algunos dirigentes por su historial reciente y su afinidad con River.
Otro nombre propio que genera conversación es Rodolfo Arruabarrena, quien tiene pasado reciente en Boca como jugador, y que está residenciado en España sin trabajo en ese momento.
Arruabarrena vistió la azul y oro entre 1993 y 2000, disputó 176 encuentros y anotó 17 goles, con protagonismo en la Libertadores 2000 y una época de triunfos.
Como entrenador en Boca (2014-2016) logró ser campeón de Primera División y de la Copa Argentina en 2015, antes de ser reemplazado por Guillermo Barros Schelotto.
La decisión, por tanto, no será simple ni rápida. Boca quiere una elección que combine experiencia, carácter y un proyecto a medio plazo, pero también la posibilidad de adaptarse a un plantel que ya tiene su propio curso de pretemporada y una cierta dinámica interna.
La conversación entre Riquelme, Delgado y Chanchi continuará en la medida en que se acerque la fecha límite, con reuniones previstas, análisis de perfiles y un ojo en el mercado de posibles fichajes que acompañen al entrenador elegido.
Para la afición de Boca, es una etapa de incertidumbre que podría definirse en los próximos días. El equipo necesita estabilidad y un mensaje claro para encarar un nuevo ciclo competitivo, con la expectativa de retomar títulos y consolidar un proyecto que mantenga la mística de la Bombonera.
En definitiva, la próxima decisión no solo definirá el técnico, sino también la forma en que Boca afrontará la próxima temporada, con un plan que ya se está trenzando entre la casa de Riquelme y el predio de Ezeiza, donde el club sueña con un arranque de año futbolístico sólido y prometedor.
