Gimnasia de Comodoro Rivadavia derrotó a Quimsa 80-79 en Santiago del Estero y toma una ventaja de 2-0 en la serie final, con la mirada puesta en la definición que podría hacerse en la Patagonia.
Quizá solo el más optimista de los hinchas de Gimnasia se atrevió a imaginarlo, pero la final de la Liga Nacional de #Básquetbol dio este lunes un capítulo parecido a una película de suspenso.
Gimnasia de Comodoro Rivadavia venció 80-79 a #Quimsa en el Estadio Ciudad de Santiago del Estero y ahora lidera 2-0 la serie, con la posibilidad de definirla en la Patagonia en los dos próximos duelos.
Un triunfo que, además, dejó claro que la defensa puede ser la llave cuando el ataque no encuentra la puntería con facilidad.
Quimsa llevó la batuta de inicio. Brandon Robinson fue el hombre-gol del visitante, acumulando ocho puntos solo en el primer cuarto, y Sebastián Orresta aportó un ingreso clave. A diferencia de algunos pasajes de la serie, los santiagueños no estuvieron finos desde tres en ese tramo (0 de 7 en triples), pero Martiniano Dato apareció cerca del aro para sumar siete puntos en la pintura y sostener a su equipo en el marcador.
El panorama no cambió en el segundo cuarto: Quimsa fue quien dominó el ritmo y logró construir una ventaja importante, llegando a estar 42-26 a 3:26 del descanso gracias a un triple de Matías Solanas.
Gimnasia no bajó los brazos; ajustó en defensa, apareció la tranquilidad de Dato y, poco a poco, redujo distancias. Al descanso, el marcador mostró una brecha menor: 44-34.
Un triple de Robinson que encendió las alarmas para Quimsa
A la vuelta de vestuarios, la defensa de Gimnasia dio un giro decisivo. La visita tardó 2:58 en concretar su primera canasta del tercer periodo, un triple de Robinson que encendió las alarmas para Quimsa. A partir de ahí, vino una corrida de 9-0 que dejó a Gimnasia a tiro de la diferencia. Con una mejoría notable en los lanzamientos de tres (5 de 6 en ese tramo, entre ellos tres triples de Kenneth Horton), el Verde dio vuelta el marcador y cerró el tercer periodo con ventaja de 62-61.
El cierre del partido fue puro dramatismo. Sebastián Carrasco, con un triple, y Marcos Chacón, con un dos largo, iniciaron un parcial de 16-1 que parecía encaminar la definición para Gimnasia.
Quimsa no se rindió y respondió con Tyren Johnson, pero la noche parecía estar del lado patagónico. En los minutos finales, Johnson convirtió un tiro libre a 10,6 segundos del final; la defensa de Gimnasia cerró el camino y, tras una carrera de Dato y una finta de Cisneros que terminó en una bandeja, Anyelo Cisneros selló la victoria y la alegría en la grada.
La defensa volvió a ser el factor decisivo: Gimnasia dejó a Quimsa en menos de 80 puntos, manteniendo a un rival que venía promediando 91,2 puntos en su semifinal ante Boca.
A nivel individual, Cisneros aportó 15 puntos, 9 rebotes, 3 asistencias y 3 recuperaciones; Martiniano Dato sumó 17 puntos y repartió juego con eficiencia (también tuvo aportes en rebotes y recuperaciones); Sebastián Solanas y otros aportaron en momentos clave.
En Quimsa se destacaron Robinson con 23 puntos y Johnson con 15 puntos y 6 rebotes.
Con este 2-0, la serie se traslada a la Patagonia: el tercer y el cuarto partido se jugarán en el Socios Fundadores de Comodoro Rivadavia, el jueves y el sábado, ambos a las 21 horas.
Si Gimnasia se impone en ambos encuentros, será campeón por segunda vez en su historia (la primera y única hasta ahora fue en 2006). Quimsa, por su parte, debe ganar al menos uno para forzar un tercer partido y regresar a Santiago del Estero. Este duelo tiene, además, un sabor histórico: una ciudad patagónica acercándose a su segundo título, y un Gimnasia que sueña con consolidar un hito que marcaría la narrativa del básquetbol regional en la Liga Nacional.
