Actualización del reglamento de la UE eleva los límites de donación y fortalece la red de donación en Castilla y León a través de criterios armonizados.
Entre las novedades destacan los nuevos límites anuales para donar: los hombres pueden realizar hasta seis donaciones al año y las mujeres cuatro, siempre respetando un intervalo mínimo de dos meses entre una donación y la siguiente.
Hasta ahora, los límites eran de cuatro donaciones para los hombres y tres para las mujeres, con diferencias menores en el intervalo. El objetivo de estas modificaciones es armonizar criterios a nivel europeo y, al mismo tiempo, mejorar la disponibilidad de sangre y derivados en hospitales de la región y del resto de la Unión.
El Centro de Hemoterapia y Hemodonación de #Castilla y León (CHEMCYL) considera que la actualización normativa supone una oportunidad para reforzar la información, la sensibilización y la fidelización de los donantes, promoviendo un modelo de donación regular, planificada y segura.
La aplicación de estos nuevos criterios permitirá, presuntamente, impulsar el número de donaciones en Castilla y León y favorecer la disponibilidad de componentes sanguíneos durante todo el año.
Castilla y León cuenta con puntos fijos de donación en las 11 áreas sanitarias, además de una red de colectas móviles que recorren municipios, universidades, centros de trabajo y otros espacios.
Actualmente, la Comunidad requiere unas 450 donaciones diarias para cubrir las necesidades habituales de los hospitales, una actividad que se mantiene los 365 días del año.
El balance de actividad del #CHEMCYL correspondiente al año 2025 se situó en 108
El balance de actividad del CHEMCYL correspondiente al año 2025 se situó en 108.535 donaciones, cifra muy similar a la de 2024, cuando se registraron 108.828 donaciones, lo que, según el propio ente, refleja la solidaridad y el compromiso de la ciudadanía con la #sanidad de la región.
A modo de contexto, es relevante recordar que la #donación de sangre ha sido una pieza clave de los sistemas sanitarios europeos desde hace décadas, con campañas de captación y de fidelización que han buscado convertir la donación en un hábito ciudadano.
La armonización de criterios a nivel comunitario facilita, además, la movilidad de donantes entre comunidades y, en algunos casos, entre países, lo que podría reforzar la estabilidad de reservas en situaciones de demanda alta.
Supuestamente, esta convergencia normativa podría simplificar trámites y reducir incertidumbres para donantes y bancos de sangre, favoreciendo una respuesta más rápida ante emergencias sanitarias.
En ese marco, la región se prepara para adaptar campañas y canales de información para que la población comprenda mejor las nuevas reglas y aproveche las oportunidades que ofrece la normativa europea.
En suma, la medida no sólo altera números y límites, sino que envía una señal clara: la donación de sangre es un recurso estratégico que gana en coherencia y previsibilidad.
Si estos cambios se acompañan de campañas de educación y de una logística más eficiente, es probable que la ciudadanía perciba la donación como una acción segura, necesaria y de carácter cívico continuo, más allá de campañas ocasionales.
En la práctica, quienes ya donan y quienes estén interesados en hacerlo pueden empezar a informarse sobre los criterios vigentes y planificar sus futuras donaciones para contribuir a un sistema de transfusiones más sólido y resiliente.
