El presidente Donald Trump firma una proclamación que reduce el Monumento Nacional Bears Ears en Utah de 1,36 millones de acres a solo 121.096 acres, argumentando que la designación anterior violaba la Ley de Antigüedades y que muchas áreas no merecían protección. La medida abre paso a la minería de minerales críticos y otros usos, alegando seguridad nacional y sentido común.
En una jugada que ha generado aplausos y críticas, el presidente Donald #Trump ha firmado una proclamación que reduce drásticamente el tamaño del #Monumento Nacional Bears Ears, en el estado de Utah.
La medida, anunciada el 13 de julio de 2026, recorta el área protegida de 1,36 millones de acres a apenas 121.096 acres, es decir, solo un 9% de lo que era. ¿La razón? Según la Casa Blanca, la designación original de Barack Obama en 2016 y la posterior restauración de Joe Biden en 2021 fueron un exceso de poder que no se ajustaba a la Ley de Antigüedades de 1906.
Para entenderlo, hay que remontarse a esa ley, que permite al presidente declarar monumentos nacionales para proteger "objetos de interés histórico o científico", pero exige que la reserva sea "el área más pequeña compatible con el cuidado adecuado" de esos objetos.
Trump argumenta que las proclamaciones anteriores protegían paisajes genéricos como "cañones de arenisca" o "mesetas", que no son objetos históricos ni científicos, y que muchos recursos culturales, como puntas de flecha o petroglifos, son comunes en todo el Oeste.
Además, más de 500.000 acres ya estaban protegidos por otras leyes, como la de Áreas Silvestres o la de Preservación Histórica, por lo que el monumento era redundante.
El presidente también señala que la vasta extensión era imposible de gestionar con los recursos limitados de las agencias federales. "Las fronteras establecidas por las proclamaciones anteriores abarcaban tierras demasiado extensas para garantizar el cuidado adecuado de todos los objetos protegidos", dice el texto.
Como las icónicas formaciones gemelas de Bears Ears
Por eso, se ha optado por reducir el monumento a dos unidades: Shash Jáa (106.816 acres) e Indian Creek (14.279 acres), que contienen los sitios más valiosos, como las icónicas formaciones gemelas de Bears Ears, los acantilados de Mule Canyon, el Newspaper Rock o el complejo Moon House.
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Se refuerza la seguridad en Washington y Georgia mientras Donald Trump se prepara para enfrentar posibles acusaciones criminales en los próximos días, relacionadas con su intento de impedir que Joe Biden se convirtiera en presidente.Pero lo que más celebran los sectores conservadores y la industria es que esta #reducción abre la puerta a la explotación de recursos minerales clave para la seguridad nacional.
En la zona hay yacimientos de plata, cobre, uranio, vanadio y zinc, materiales esenciales para la defensa, la fabricación y el transporte. "Es imperativo que Estados Unidos no dependa de fuentes extranjeras para estos recursos", afirma la proclamación. La medida también alivia la burocracia para los ganaderos, que podrán seguir pastando, y permite un mayor acceso público para la caza, la recreación y el desarrollo de infraestructuras.
La decisión ha sido duramente criticada por grupos ecologistas y tribus nativas, que la consideran un ataque a su patrimonio cultural. Sin embargo, la administración Trump insiste en que se ha actuado dentro de la legalidad y con sentido común: proteger lo que realmente lo merece y devolver el resto a usos productivos.
De hecho, la proclamación disuelve la Comisión Bears Ears, un consejo consultivo tribal, y reestructura el comité asesor para incluir a ganaderos, recreacionistas y representantes locales, en lugar de dar prioridad a los grupos ecologistas.
Este es el tercer cambio en los límites del monumento desde su creación. Obama lo estableció en 2016, Trump lo redujo en 2017, Biden lo restauró en 2021, y ahora Trump vuelve a reducirlo. Una muestra de cómo la política ambiental se ha convertido en un vaivén entre administraciones. Según la proclamación, las tierras excluidas quedarán abiertas a la minería y la energía 60 días después de su firma, lo que sin duda impulsará la economía local y reducirá la dependencia exterior de minerales críticos.
