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Trump acaba con la dependencia extranjera en defensa: orden ejecutiva exige materiales 100% americanos

El presidente Trump ha firmado una orden histórica para que todos los materiales y componentes militares se fabriquen en EE.UU. o en países aliados, eliminando las exenciones que permitían comprar a adversarios. La medida busca proteger a los soldados y crear empleo en casa.

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El presidente Donald #Trump ha dado un golpe en la mesa. Esta mañana ha firmado una orden ejecutiva que va a cambiar la forma en que el Departamento de Guerra (sí, así se llama ahora) compra sus equipos. A partir de ahora, las grandes contratistas militares como Lockheed Martin o Boeing tendrán que demostrar que todo lo que usan para fabricar aviones, tanques o misiles es de Estados Unidos o de países de confianza.

Nada de andarse con rodeos ni de buscar la pieza más barata en China.

La orden es clara: se acabaron las exenciones que permitían a las empresas comprar materiales "sensibles" a países que no son amigos. Hasta ahora, la ley ya prohibía usar ciertos materiales de naciones adversarias, pero las empresas pedían exenciones y el gobierno las concedía sin mucho problema.

Trump dice que eso se termina. Si una empresa quiere una excepción, tiene que presentar un plan detallado de cómo va a reemplazar esos materiales, con fechas concretas y demostrando que ha hecho todo lo posible por encontrar una fuente americana.

Si no lo hace, se enfrenta a perder el contrato y hasta a una investigación por fraude.

Además, la orden obliga a las empresas a mapear toda su cadena de suministro. Es decir, tienen que localizar cada pieza, cada componente, desde la mina de donde sale el mineral hasta el tornillo que va en el ala del avión. Y todo eso hay que reportarlo al gobierno. Nada de esconder proveedores sospechosos. También tienen que evaluar riesgos financieros, de control extranjero y de capacidad de producción. Si detectan un problema, tienen que arreglarlo en 45 días o menos.

Vimos lo que pasa cuando la cadena de suministro se rompe: falta de chips

Esto no sale de la nada. Hace años que se sabe que Estados Unidos depende demasiado de China para las tierras raras y otros materiales críticos. Por ejemplo, los imanes de los motores de los F-35 vienen de China en buena parte. Y durante la pandemia, vimos lo que pasa cuando la cadena de suministro se rompe: falta de chips, retrasos en todo. Trump quiere que eso no pase con la defensa.

La orden también crea un plan para acelerar la calificación de nuevas fuentes de materiales. El gobierno ayudará a las empresas a probar y certificar nuevos proveedores americanos o de países aliados. Y si un contratista no consigue una fuente alternativa, el gobierno puede cancelar el contrato y buscar a otra empresa que sí pueda hacerlo.

Además, la orden protege el Proyecto Vault, que es una reserva estratégica de minerales críticos financiada por el Banco de Exportación e Importación.

Esa reserva no se toca, y los contratistas pueden comprar de ahí sin problemas.

En resumen, es una medida contundente para asegurar que nuestros militares tengan el mejor material sin depender de países que no son fiables. Y de paso, se crea empleo en Estados Unidos porque las empresas tendrán que fabricar más aquí. Trump vuelve a cumplir su promesa de poner a América primero. Como él mismo ha dicho: "Si no lo fabricamos nosotros, no es seguro".

La orden ha sido bien recibida por los sectores más conservadores, que llevan años pidiendo este tipo de medidas. Ahora habrá que ver si las empresas cumplen o intentan buscar excusas. Pero Trump ha dejado claro que no va a permitir más trampas. La #defensa de Estados Unidos no se negocia.