Un trágico suceso en la playa de La Laja movilizó a múltiples servicios de emergencia. A pesar de la rápida respuesta, una menor de 12 años perdió la vida. Conoce todos los detalles del operativo.
El pasado 21 de julio, sobre la una y media de la tarde, la tranquilidad de la playa de La Laja, en Las Palmas de Gran Canaria, se rompió por completo.
Dos menores, de unos 12 y 11 años, se metieron al agua y, de repente, se vieron en apuros. Las corrientes, traicioneras, no perdonan. Alguien avisó al 112, y menos mal que lo hizo, porque lo que vino después fue una demostración de lo que son capaces de hacer nuestros servicios de emergencia cuando se coordinan bien.
El Centro Coordinador de Emergencias y Seguridad (CECOES) #112 del Gobierno de Canarias recibió la alerta a las 13:36 horas. No perdieron ni un segundo. Activaron a todo el mundo: el Servicio de Urgencias Canario (SUC) mandó una ambulancia medicalizada, otra de soporte vital básico y un vehículo de intervención rápida.
El Grupo de Emergencias y Salvamento (GES) movilizó un helicóptero de #rescate y una unidad de apoyo en tierra. También llegaron efectivos de Salvamento Marítimo, Guardia Civil, Policía Nacional, Policía Local, Bomberos y, por supuesto, Cruz Roja, que ya estaba en la playa con su servicio de salvamento.
En total, un despliegue de más de diez vehículos y decenas de profesionales.
Los socorristas de #Cruz Roja fueron los primeros en actuar. Se lanzaron al agua y rescataron a uno de los menores, el de 11 años, que estaba consciente pero con signos de ahogamiento leve. Lo estabilizaron en la arena y, de inmediato, lo trasladaron en la ambulancia de soporte vital básico al Hospital Universitario Materno Infantil de Canarias.
Afortunadamente, este pequeño se recuperará.
Las embarcaciones de Salvamento Marítimo y #Guardia Civil rastreaban el mar
Pero la otra menor, la de 12 años, no aparecía. Se desató entonces un dispositivo de búsqueda impresionante. El helicóptero del GES peinaba la costa desde el aire, las embarcaciones de Salvamento Marítimo y Guardia Civil rastreaban el mar, y los agentes en tierra recorrían la orilla.
Todo el mundo trabajaba a contrarreloj, sabiendo que cada minuto contaba. Vecinos y bañistas miraban desde la arena, con el corazón en un puño.
Desgraciadamente, tras un rato de búsqueda intensa, localizaron el cuerpo sin vida de la niña en el agua. Una embarcación de la Guardia Civil lo trasladó al muelle de San Cristóbal, donde esperaba el médico forense. La noticia corrió como la pólvora y sumió a la comunidad en la tristeza.
La #Policía Nacional se ha hecho cargo de las diligencias para esclarecer exactamente lo ocurrido. Todo apunta a un trágico accidente, pero se investigan las circunstancias. Lo que está claro es que la rápida actuación de todos los servicios evitó una #tragedia aún mayor, aunque no pudo salvar a la pequeña.
La playa de La Laja, por desgracia, ya ha visto otras desgracias similares. Es una playa con corrientes peligrosas, y aunque hay banderas y socorristas, el mar nunca se domina del todo. Según datos del 112, en Canarias se producen al año más de una veintena de ahogamientos en playas, y la mayoría ocurren en verano. Por eso es tan importante respetar las señales y no confiarse.
Este suceso nos recuerda que, aunque los servicios de emergencia sean excelentes, la prevención es clave. Pero, desde luego, cuando ocurre una catástrofe, podemos estar orgullosos de cómo responden nuestros profesionales. Todos trabajaron codo con codo, sin mirar relojes, con una única prioridad: salvar vidas. Eso es mérito de todos ellos. Descansa en paz, pequeña.
