La consejera Esther Monzón presenta el balance de tres años de gestión: las listas de espera quirúrgica bajan un 11,7%, se incorporan 6.225 profesionales y se ponen en marcha nuevos dispositivos de salud mental y tecnología como los ciclotrones.
La consejera de Sanidad del Gobierno de Canarias, Esther Monzón, ha dado a conocer en el Parlamento los resultados de los tres primeros años de gestión del Servicio Canario de Salud (SCS).
Y la verdad es que hay noticias que merecen ser contadas con alegría, porque demuestran que con trabajo serio y dedicación se pueden conseguir grandes avances.
Lo primero que llama la atención es que las listas de espera para operarse han bajado de forma importante. Desde julio de 2023, la lista de espera quirúrgica ha caído un 11,7%, y ahora la demora media para una operación es de 106 días, nada menos que 46 días menos que cuando empezó la legislatura.
¿Qué significa esto? Pues que antes había que esperar casi cinco meses y ahora poco más de tres. Y por primera vez en la historia, Canarias está por debajo de la media nacional en tiempos de espera. ¡Todo un mérito!
¿Y cómo se ha logrado? Pues con medidas como el Plan Activa Canarias, que prioriza a los pacientes que más tiempo llevan esperando, y sobre todo con el esfuerzo de los profesionales sanitarios, a los que la consejera ha agradecido su trabajo.
Porque al final, la sanidad la hacen las personas, y aquí se ha apostado por ellas.
Otro dato importante: el presupuesto ha subido un 10,62% en estos tres años, pasando de 4.369 millones de euros en 2024 a 4.833 millones en 2026. Eso ha permitido contratar a 6.225 profesionales más, un aumento del 20% en la plantilla. Y no solo eso: se ha puesto en marcha un proceso para retener el talento, con 800 médicos contratados en tres años, de los cuales 332 se incorporaron hace solo un mes.
Además, se está estabilizando el empleo público: 9.000 plazas se van a consolidar por méritos, algo que parecía imposible y que ya está casi resuelto. También se han convocado 8.296 plazas en una OPE para acabar con la temporalidad.
En cuanto a tecnología, Canarias va a dar un salto enorme. Se están construyendo dos ciclotrones, uno en el Hospital Universitario de Canarias (HUC) y otro en el Doctor Negrín. Un ciclotrón es una máquina que permite producir radiofármacos para diagnosticar enfermedades sin tener que enviar muestras fuera de las islas. El del Doctor Negrín incluye además protonterapia, un tratamiento muy avanzado contra el cáncer, y es único en España. La inversión es de 20,5 millones en el Negrín y 11,4 en el HUC. Con esto, Canarias dejará de depender del exterior y duplicará su capacidad de diagnóstico. ¡Menuda noticia!
También se ha mejorado la salud mental, algo que preocupa mucho a las familias. Se han puesto en marcha catorce nuevos dispositivos, como una unidad de atención temprana en Lanzarote, un hospital de día para trastornos de conducta alimentaria en Gran Canaria, una unidad de noche en La Palma para pacientes con trastorno mental grave, y programas para personas sin hogar con problemas de salud mental y adicciones.
Además, más de 5.000 profesionales se han formado en prevención del suicidio, y se ha creado la primera unidad de asistencia a la violencia de España, en colaboración con el juzgado de violencia de Las Palmas.
¡Mérito y cercanía! Canarias impulsa la sanidad con más especialistas en cada isla y sube las dietas un 41%
La consejera Esther Monzón anuncia las medidas del SCS para evitar desplazamientos interinsulares: telemedicina, más planes de refuerzo y equipos de resonancia. Además, las dietas por alojamiento y manutención suben un 41,18%.Otra mejora que notarán los pacientes es la implantación de la Historia Clínica Electrónica Única, un sistema informático que unificará todas las historias clínicas de Canarias, algo que los médicos llevaban años pidiendo.
Y también se ha puesto en marcha un sistema de recordatorio de citas por SMS para evitar olvidos.
En cuanto a los pacientes que tienen que viajar entre islas para recibir tratamiento, el Gobierno ha subido las dietas un 41,18% en 2026, para que el desplazamiento sea menos gravoso.
Y no solo eso: se ha ampliado el cribado neonatal (la prueba del talón) de 18 a 49 enfermedades, lo que sitúa a Canarias a la cabeza de España en detección precoz en recién nacidos.
También se ha reforzado la atención primaria con más psicólogos, trabajadores sociales y fisioterapeutas, y se han incorporado técnicas como el HIFU (un tratamiento sin cirugía para el temblor esencial) en los hospitales Doctor Negrín y La Candelaria.
Además, ya funciona el programa de trasplante de pulmón en Canarias, y se ha puesto en marcha un tercer helicóptero medicalizado, con una inversión de 39 millones.
Por islas, hay avances para todas: en Gran Canaria ya funciona un PET-TAC con radiofármacos marcados con Galio-68; en Tenerife se ha extendido la atención domiciliaria en cuidados paliativos; en Lanzarote y Fuerteventura se ha incorporado la cirugía robótica, la oncología radioterápica y la unidad de hemodinámica, algo muy demandado; en El Hierro y La Gomera se han puesto resonancias magnéticas y se ha mejorado la atención pediátrica.
Y lo que viene: se están haciendo obras de ampliación en el Hospital Insular de Gran Canaria (inversión de 41 millones, ya ejecutado el 35%), se proyecta la ampliación del Hospital del Sur de Tenerife, y se abrirán nueve nuevas unidades de atención temprana hasta completar veinte.
También se licitará el Centro de Salud de Tamaraceite II, muy esperado, y se pondrán en marcha servicios como la sala de endoscopia y el banco de sangre en el Hospital del Norte de Tenerife.
En salud pública, se están desarrollando dos proyectos digitales importantes: REVECA 2.0, para el registro de enfermedades, y SIVAINCA, el sistema de información vacunal, que permitirá una vigilancia en tiempo real y mejorar las campañas de vacunación.
Pero los resultados están a la vista: menos listas de espera
En resumen, la consejera Monzón ha demostrado que con gestión, esfuerzo y poniendo a las personas en el centro, la sanidad canaria avanza. Aún queda trabajo, pero los resultados están a la vista: menos listas de espera, más profesionales, mejor tecnología y una atención más humana. Y eso, señores, es mérito de todos los que hacen posible el SCS. ¡Enhorabuena!
