Un estudio de la Zona de Bajas Emisiones de Valencia, financiado con fondos europeos, muestra que la mayor parte del tráfico usa vehículos con distintivo ambiental y que la circulación real difiere de las cifras oficiales.
Un estudio de la Zona de Bajas Emisiones de Valencia, financiado con fondos europeos, muestra que la mayor parte del tráfico usa vehículos con distintivo ambiental y que la circulación real difiere de las cifras oficiales.