València clava la clara frontera entre vivienda y turismo: aumenta las órdenes de cierre de VUT ilegales, paraliza expedientes durante la moratoria y anuncia una regulación permanente con límites por barrio para proteger comercios y vecinos.
València clava la clara frontera entre vivienda y turismo: aumenta las órdenes de cierre de VUT ilegales, paraliza expedientes durante la moratoria y anuncia una regulación permanente con límites por barrio para proteger comercios y vecinos.