
Durante su quinto vuelo de prueba, SpaceX consigue aterrizar el propulsor de su cohete Starship mediante brazos robóticos, marcando un hito en la tecnología de recuperación de cohetes.
Durante su quinto vuelo de prueba, SpaceX consigue aterrizar el propulsor de su cohete Starship mediante brazos robóticos, marcando un hito en la tecnología de recuperación de cohetes.