Sam Altman, el jefazo de OpenAI, se enganchó a TikTok mientras desarrollaba Sora y terminó borrando la app por considerarla "más potente que una droga". Un aviso para los que creen que las redes sociales son inofensivas.
Sam Altman, el jefazo de OpenAI, se enganchó a TikTok mientras desarrollaba Sora y terminó borrando la app por considerarla "más potente que una droga". Un aviso para los que creen que las redes sociales son inofensivas.