Un estudio realizado en Edmonton sugiere que sensaciones de miedo o tensión en lugares antiguos pueden deberse al infrasonido, una onda sonora de baja frecuencia que el cuerpo sí nota aunque el oído no la detecte.
Un estudio realizado en Edmonton sugiere que sensaciones de miedo o tensión en lugares antiguos pueden deberse al infrasonido, una onda sonora de baja frecuencia que el cuerpo sí nota aunque el oído no la detecte.