Nuevos documentos obtenidos por acceso a información muestran que Transport Canada ya evaluaba los riesgos de PFAS, las conocidas sustancias químicas eternas, desde los años 80. El reporte detalla uso de espumas antiincendios con PFAS en aeropuertos y casos de contaminación en Torbay y North Bay, además de un coste de limpieza cercano a €81,6 millones.
