
Algunas personas viajan a ubicaciones remotas para vivir estos fugaces momentos de oscuridad diurna de una manera especial. Otros sostienen que la experiencia es personal y espiritual. Y hay quienes anhelan una conexión humana mientras observan cómo la luna envuelve lentamente al sol. Todos coinciden en que vale la pena la oportunidad de experimentar un eclipse solar total.