La marca del “bowtie” recupera su presencia en la franja de los autos pequeños con el Sonic RS, heredero del Onix en mecánica y de una identidad visual global más moderna. Seguridad, conectividad y un precio cercano a los 40 millones de pesos argentinos cierran un paquete orientado a favor de un segmento que ha ido perdiendo terreno frente a los SUV y los crossover.
