
Al menos 37 personas han fallecido y decenas han resultado heridas como consecuencia de los ataques israelíes en la ciudad sureña de Rafah, según informaron funcionarios de salud locales. Los bombardeos se produjeron después de que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instara a Israel a no atacar Rafah sin un plan creíble para proteger a los civiles. Como resultado de una operación de fuerzas especiales, Israel anunció que había rescatado a dos rehenes en un barrio de Rafah.