
La próxima elección presidencial en Estados Unidos presenta a los votantes una desalentadora elección entre la criminalidad y la senilidad: entre un candidato moralmente inepto para el cargo y otro que cada vez parece más mentalmente incapaz.
La próxima elección presidencial en Estados Unidos presenta a los votantes una desalentadora elección entre la criminalidad y la senilidad: entre un candidato moralmente inepto para el cargo y otro que cada vez parece más mentalmente incapaz.