La derrota frente al colista Real Oviedo dispara la indignación de la afición sevillista, con insultos y amenazas contra jugadores y el presidente; LaLiga condena la violencia y el equipo queda cada vez más cerca del descenso.
La derrota frente al colista Real Oviedo dispara la indignación de la afición sevillista, con insultos y amenazas contra jugadores y el presidente; LaLiga condena la violencia y el equipo queda cada vez más cerca del descenso.