La identificación genética de un miliciano fallecido en 1937 se suma a las recientes exhumaciones en Amorebieta-Etxano y refuerza la campaña para identificar a más desaparecidos de la Guerra Civil en Bizkaia.
La identificación genética de un miliciano fallecido en 1937 se suma a las recientes exhumaciones en Amorebieta-Etxano y refuerza la campaña para identificar a más desaparecidos de la Guerra Civil en Bizkaia.