Un conjunto de material ferroviario histórico, donado por la Asociación de Amigos del Ferrocarril de Bilbao, llega a Lutxana (Barakaldo) para iniciar un proceso de limpieza, restauración y exposición. La iniciativa sitúa a Lutxana como subsede del Museo Vasco del Ferrocarril, con un plan de dos fases que combina memoria industrial y uso ciudadano.
