Una joven de 24 años estuvo a punto de perder la vida por una rara afección cardíaca. Una pulsera de monitorización logró avisar a tiempo y permitió recibir tratamiento urgente. Esta es su historia, explicada con claridad y sin tecnicismos.
Una joven de 24 años estuvo a punto de perder la vida por una rara afección cardíaca. Una pulsera de monitorización logró avisar a tiempo y permitió recibir tratamiento urgente. Esta es su historia, explicada con claridad y sin tecnicismos.