Un presunto ciberataque ha obligado a Jaguar Land Rover a detener temporalmente su producción, generando efectos en su red de proveedores y retrasando el lanzamiento de sus modelos más esperados para 2026. Aunque la compañía no ha confirmado oficialmente los detalles, supuestamente la situación podría tener implicaciones económicas y estratégicas en el mercado de vehículos de lujo.
