Un hotel Marriott independiente en Bloomington despidió a un empleado por filtrar datos de agentes de ICE, un hecho que reaviva el debate sobre la legalidad y ética de grabar interacciones con autoridades migratorias.
Un hotel Marriott independiente en Bloomington despidió a un empleado por filtrar datos de agentes de ICE, un hecho que reaviva el debate sobre la legalidad y ética de grabar interacciones con autoridades migratorias.