Unai Simón no es un portero de paradas espectaculares, sino de una regularidad aplastante. En siete partidos solo ha encajado un gol. Argentina se enfrenta a un desafío mayúsculo en la final.
Unai Simón no es un portero de paradas espectaculares, sino de una regularidad aplastante. En siete partidos solo ha encajado un gol. Argentina se enfrenta a un desafío mayúsculo en la final.