El delantero francés rompe su silencio y agradece a los aficionados, asume el fracaso y se despide de Deschamps. Además, se convierte en el máximo goleador histórico de los Mundiales con 22 tantos.
El delantero francés rompe su silencio y agradece a los aficionados, asume el fracaso y se despide de Deschamps. Además, se convierte en el máximo goleador histórico de los Mundiales con 22 tantos.