Un gesto inesperado del presidente de Estados Unidos suma morbo a la previa del debut de la selección anfitriona en el Mundial 2026, mientras Mauricio Pochettino recibe un mensaje de confianza y la atención de un camino que puede ser histórico.
Un gesto inesperado del presidente de Estados Unidos suma morbo a la previa del debut de la selección anfitriona en el Mundial 2026, mientras Mauricio Pochettino recibe un mensaje de confianza y la atención de un camino que puede ser histórico.