La selección italiana cayó 4-1 en la tanda de penales frente a Bosnia-Herzegovina, tras un duelo intenso que incluyó una expulsión y un episodio insólito entre guardametas por un papel con anotaciones de los pateadores.
La selección italiana cayó 4-1 en la tanda de penales frente a Bosnia-Herzegovina, tras un duelo intenso que incluyó una expulsión y un episodio insólito entre guardametas por un papel con anotaciones de los pateadores.