Tigre se impuso 4-1 frente a River en un Monumental que mostró signos de impaciencia y desorientación. Con un plan claro y contragolpes precisos, el Matador aprovechó las lagunas defensivas del local y consolidó una victoria que complica el inicio de año para el conjunto de Gallardo. El análisis aborda las claves tácticas, el rendimiento de ambas líneas y el contexto histórico de la derrota.
