Una demostración de Red Bull Racing en San Francisco terminó en tensión cuando el monoplaza que pilotaba Yuki Tsunoda comenzó a incendiarse. El episodio dejó al piloto ileso y provocó la interrupción del espectáculo; el RB7, coche histórico del equipo, fue el vehículo afectado. El evento contó con figuras conocidas del paddock y recordó la historia reciente de la escudería en la Fórmula 1.
