Roberto 'Kaki' Rivas, un talentoso piloto argentino del automovilismo en los años 90, perdió la visión tras un accidente en 1999, pero redefinió su camino en el deporte pasando al tenis adaptado. A sus 45 años, es un referente de resiliencia y actualidad del automovilismo argentino, apoyando y siguiendo de cerca el ascenso de jóvenes talentos como Franco Colapinto y Nicolás Varrone.
