Un estudio de ITACyL demuestra que madurar el queso castellano en bodegas naturales mejora la corteza, el aroma y la cremosidad, y refuerza la identidad regional para competir mejor en mercados.
Un estudio de ITACyL demuestra que madurar el queso castellano en bodegas naturales mejora la corteza, el aroma y la cremosidad, y refuerza la identidad regional para competir mejor en mercados.