La Diputación de Valladolid refuerza el desarrollo personal y social de los jóvenes con el proyecto @Kompañarte, que ya atiende a 67 jóvenes en cinco grupos de intervención y ha acompañado a 445 adolescentes desde su inicio en 2015, con reconocimiento nacional.

La Diputación de Valladolid ha puesto en marcha un programa claro y práctico para ayudar a la juventud a afrontar su etapa vital con consistencia y responsabilidad: el proyecto de mentoría social @Kompañarte.

Este plan no es una idea aislada, sino una estrategia de intervención social con objetivos mensurables: apoyar el desarrollo personal, fomentar la convivencia y prevenir conductas de riesgo, todo ello mediante un acompañamiento estructurado que se adapta a las necesidades de cada chico o chica.

El proyecto se sustenta en la experiencia de base iniciada en 2015 por el CEAS de Portillo en Aldeamayor de San Martín, y ha ido creciendo para abarcar a más municipios de la provincia.

En la actualidad, @Kompañarte desarrolla su actividad en Aldeamayor de San Martín, Íscar, Serrada y Nava del Rey, donde funcionan cinco grupos de intervención para un total de 67 participantes.

Desde su puesta en marcha, ya han pasado por las actividades grupales 445 adolescentes y, dentro de ese universo, 25 jóvenes han recibido un acompañamiento individualizado, cuatro de ellos con intervención activa durante este año.

La idea central es simple pero contundente: combinar sesiones grupales semanales con un proceso de mentoría individual para quienes requieren un apoyo más personalizado.

De esta forma se trabaja la autoestima, las habilidades personales y sociales, la igualdad de oportunidades, la educación afectivo-sexual, la prevención de adicciones, la gestión emocional y la construcción de un proyecto de vida.

Además, se promueve la participación activa mediante iniciativas de aprendizaje basado en proyectos que generan impacto positivo en los municipios donde se actúa.

Las acciones del programa no se limitan a la sala de trabajo. Se incluyen actividades solidarias, campañas de sensibilización sobre el uso responsable de las nuevas tecnologías, iniciativas de apoyo al comercio local y colaboraciones con entidades sociales.

Todo ello acompañado de ocio saludable, talleres, encuentros juveniles y excursiones culturales que refuerzan la cohesión del grupo y fomentan hábitos de vida positivos.

El componente familiar también está presente: se programan acciones de acompañamiento y formación para padres y madres, con especial atención a la prevención de la violencia intrafamiliar y la mejora de la convivencia en el ámbito familiar.

El resultado de este modelo se reconoce fuera de la provincia: el programa ha recibido el Premio de Buenas Prácticas Municipales de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) por su trabajo en prevención del absentismo escolar y mejora de la convivencia.

A esto se suman reconocimientos de la UNED y de la Asociación Estatal de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, lo que subraya que la fórmula funciona y es replicable.

La Diputación ha ido acompañando el crecimiento del programa con una evolución presupuestaria notable. En 2015, la iniciativa contaba con apenas 2.512 euros; para 2026 se prevén 48.092,10 euros para garantizar la continuidad y la ampliación de las actuaciones. Este incremento refleja la preocupación institucional por invertir en el futuro de los jóvenes y, con ello, en la salud social de los municipios.

La colaboración es imprescindible: CEAS de las zonas de intervención, ayuntamientos participantes, centros educativos y entidades sociales trabajan en red para responder a las necesidades reales de los adolescentes y sus familias.

El resultado esperado es claro: jóvenes más capaces de tomar decisiones responsables, comunidades más cohesionadas y un futuro adulto más sólido para quienes crecen en el entorno rural de la provincia.

En resumen, @Kompañarte representa una apuesta por la inversión social seria y medible, centrada en la persona y en su integración en la vida comunitaria.

La Diputación de Valladolid mantiene su compromiso con la infancia y la adolescencia como una prioridad, con programas que buscan resultados tangibles y una mejora visible de la convivencia y el desarrollo personal en toda la provincia.