La Diputación de Valladolid entrega los premios del XXV Concurso Literario El cuento ilustrado, una iniciativa promovida por el Servicio de Bibliobuses que este año llega a su 25º aniversario. 317 alumnos de 12 colegios participan y el acto pone en valor la labor de acercar la lectura a las localidades más pequeñas.

La Diputación de Valladolid entregó este jueves los premios del XXV Concurso Literario El cuento ilustrado, un certamen organizado por el Servicio de Bibliobuses que este año celebra su 25º aniversario.

En esta edición han participado 317 alumnos de 12 colegios de la provincia, lo que demuestra que la iniciativa mantiene buena salud entre docentes, familias y jóvenes lectores de distintas edades.

El acto de entrega estuvo presidido por el presidente de la Diputación, Conrado Íscar, acompañado por Yolanda Burgoa, diputada de Educación y Cultura y presidenta del jurado encargado de fallar las distinciones.

En su intervención, Íscar subrayó que completar un cuarto de siglo con este proyecto es un hito importante: el fomento de la creatividad y la lectura en las aulas rurales ha sido y sigue siendo una prioridad para la institución.

El objetivo es claro: que desde los pueblos se acceda a libros, cuentos y recursos educativos sin que la distancia sea un obstáculo.

El concurso, que nació para impulsar la lectura entre los niños y niñas de la provincia a través de un formato atractivo y participativo, ha convertido al Bibliobús en uno de los protagonistas de las historias que ganan los premios.

Los relatos ganadores muestran a este vehículo como un compañero de viaje, un bus cruzamundos o incluso un aliado frente a la nieve, evidenciando el papel social del servicio en zonas donde a veces no llega la oferta cultural de ciudades grandes.

En la presentación de datos de la edición, el presidente destacó que, en el primer trimestre de este año, el Servicio de Bibliobuses realizó 13.472 préstamos, de los que el 60% correspondieron al público infantil y el 40% a adultos, cifras que reflejan un uso intenso de los recursos y una demanda sostenida durante todo el año.

La entrega de premios desglosó las distinciones por categorías, con ganadores de Infantil, Primer Ciclo de Educación Infantil (3 a 6 años), Primer y Segundo Ciclo de Educación Primaria (1º-2º y 3º-4º), y Tercer Ciclo (5º-6º).

En Infantil, el primer premio fue para el aula de Cogeces de Íscar, dentro del CRA Arroyo, por su obra gráfica El libro que se perdió; el segundo premio fue para Ciguñuela, CRA El Páramo, con Ya llega el Bibliobús; y el tercero para Villabrágima, CRA Villas del Sequillo, con Cumplebús rural.

En el primer ciclo de Primaria, el primer premio fue para Hugo Cruz Mendiluce por su cuento ilustrado El autobús mágico, del CRA El Páramo de Ciguñuela; el segundo para Valeria Marinero González por Mi amigo Busi, del CEIP Europa de La Pedraja de Portillo; el tercero para Elsa Revenga Velázquez por El Bibliobús atrapado en la nieve, del CRA Arroyo de Cogeces de Íscar; y el cuarto para Sara García González por El sueño de Leo, del CEIP Europa de La Pedraja de Portillo.

En el segundo ciclo de Primaria, Eylo Muñoz Franco obtuvo el primer premio con El bus cruzamundos, del CRA El Páramo de Villanubla; Laia Cruz Mendiluce fue segunda con El Bibliobús que nos trajo la imaginación, del CRA El Páramo de Ciguñuela; el tercer premio recayó en Alejandra García Fraile por Urueña y la historia del Bibliobús, del CRA El Páramo de Ciguñuela; y Rodrigo Fernández Peña quedó en cuarto lugar con La tormenta, del CRA Ribera del Duero de Traspinedo.

Para la categoría de Tercer Ciclo (5º y 6º), el primer premio correspondió a Fran de los Ríos Casanoves por Hasta el infinito, del CEIP Europa de La Pedraja de Portillo; el segundo fue para Álex López Rodríguez por Entre pantallas y páginas, del CRA El Páramo de Villanubla; el tercero recayó en Andrea Martín González por Una amistad que nunca se rinde, del CEIP Europa de La Pedraja de Portillo; y el cuarto premio fue para Julieta García Curero por El reino de las letras, del CRA El Páramo de Villanubla.

Cada premio incluye lotes de libros y material didáctico o audiovisual, con importes que oscilan entre los 90 y los 400 euros para el centro, según la categoría y la dotación.

Más allá de los formatos y las premiaciones, el acto puso sobre la mesa la relevancia de un programa que, con independencia de las tendencias, mantiene viva la interés por leer en medio rural.

Burgoa, presidenta del jurado, destacó que la creatividad de los alumnos logra convertir al Bibliobús en motor de imaginación y aprendizaje, y recordó a la audiencia la responsabilidad de fomentar el hábito lector, incluso cuando el verano se aproxima.

La Diputación aprovecha este aniversario para recordar que el servicio de Bibliobuses no es solo un reparto de libros, sino una apuesta por una educación de proximidad, por la igualdad de oportunidades culturales y por la cohesión social en pueblos pequeños.

Este tipo de iniciativas, destacan desde la institución, refuerzan valores como el esfuerzo, la curiosidad y la responsabilidad de las familias para mantener a los más jóvenes en contacto con la lectura durante todo el año.

El XXV Concurso Literario El cuento ilustrado continúa, así, su camino, consolidándose como una puerta de entrada a la cultura para cientos de escolares que, gracias a libros y relatos, amplían horizontes desde sus propias casas y aulas.

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