La ciudad avanza en vivienda asequible y transformación urbana con una inversión conjunta entre la Generalitat y el Ayuntamiento, destacando 75 alquileres en Tarongers y mejoras de movilidad en Malvarrosa.

El Ayuntamiento de València y la Generalitat han sellado un acuerdo para impulsar un paquete de 188 viviendas públicas en la ciudad, con una primera promoción de 75 alquileres asequibles situados en la avenida dels Tarongers.

Esta actuación, promovida por la empresa municipal AUMSA y ejecutada por Edifesa Obras y Proyectos, estará finalizada presumiblemente en el próximo verano.

La inversión total asciende a 15,2 millones de euros, de los cuales AUMSA aporta 11,63 millones y la Generalitat contribuye con 3,57 millones.

El equipo de gobierno ha subrayado que la intervención no se limita a generar vivienda, sino que también urbaniza el entorno para revitalizar una zona que, según la lectura oficial, había estado semiabandonada.

En palabras de la alcaldesa, «estamos construyendo vivienda pública y preparando suelo para construir más en el futuro», una declaración que resume el objetivo de la operación: crear ciudad y ofrecer nuevos servicios a los vecinos.

La intervención incluye una inversión adicional dedicada a la urbanización de la parcela, con un presupuesto superior a 630.000 euros, y busca influir de forma positiva en la regeneración de la zona de la Malvarrosa. El edificio proyectado dispone de una superficie construida de 9.546 metros cuadrados, con planta baja más seis plantas de vivienda y un ático que acoge áreas comunes como coworking, zona de juegos, tendedero y un huerto urbano.

En total se gestionarán 75 viviendas de alquiler asequible: 7 de una habitación, 61 de dos habitaciones y 7 de tres habitaciones. Entre ellas, tres serán accesibles y estarán situadas en planta baja. Además, el proyecto contempla 30 plazas de garaje para coches, 10 para motocicletas, 35 trasteros y zonas para bicicletas.

La alcaldesa ha destacado que se trata de un edificio de alta eficiencia energética y lo ha situado dentro del marco de los ECCN (Edificios de Consumo Casi Nulo).

En este sentido, la actuación se enlaza con el Plan de Actuación Integral Fausto Elio (PAI Fausto Elio), cuyo proceso de urbanización está a punto de concluir y cuyas obras se prevé terminar en febrero.

Este desarrollo permitirá la apertura de una nueva calle de acceso al barrio, conectando la actual calle Río Tajo con Tarongers y la calle Doctor Álvaro López, una medida que, presuntamente, mejorará notablemente la movilidad en la zona.

En el presupuesto total, la operación de Tarongers se complementa con la previsión de que, dentro del PAI Fausto Elio, habrá 34 Viviendas de Protección Pública (VPP) y que, en conjunto, el 66% de la edificabilidad residencial del Programa se destinará a VPP, con otras 110 unidades de alojamiento residencial dotacional también previstas.

Estas cifras señalan que, sumadas a las 75 viviendas de Tarongers, se alcanzarán 109 nuevas viviendas públicas en el barrio de la Malvarrosa, un dato que la administración describe como un hito en la política de vivienda para València.

La alcaldesa, además, ha pedido al Gobierno Central que acelere las parcelas que le corresponden, ante años de anuncios no ejecutados en vivienda protegida, enfatizando que el problema de la vivienda no puede esperar.

Por su parte, la vicepresidenta del Consell y consellera de Vivienda, Susana Camarero, ha subrayado la cooperación institucional entre administraciones como eje de la política de vivienda: dialogar, acordar y avanzar juntos.

Camarero ha señalado que, solo en la ciudad, la Generalitat ha movilizado más de 9 millones de euros procedentes de fondos europeos para la construcción de cerca de 200 viviendas, y que se han otorgado 7,4 millones en ayudas para la compra de 73 viviendas de uso social y para actuaciones de regeneración urbana.

En resumen, la iniciativa persigue no solo ampliar el parque público, sino también dinamizar servicios y movilidad para la población vecina. Presuntamente, este esfuerzo conjunto podría marcar un antes y un después en la forma en que València encara la vivienda de impacto social y la renovación de sus barrios.