El municipio valenciano recuerda al joven político vasco asesinado por ETA hace 28 años, en un acto que busca promover la reflexión sobre los valores de libertad y tolerancia.

El Ayuntamiento de València ha organizado un emotivo acto en conmemoración de Miguel Ángel Blanco, en el jardín que lleva su nombre en el parque municipal inaugurado en diciembre de 2023.

Este acto, celebrado el 10 de julio de 2025, busca mantener viva la memoria del joven político vasco y reflexionar sobre los valores de libertad, pluralidad y tolerancia que representaba.

Miguel Ángel Blanco fue asesinado por la banda terrorista ETA hace exactamente 28 años, en un momento en que su secuestro conmocionó a toda España y al mundo.

Presuntamente, su asesinato supuso un punto de inflexión en la lucha contra el terrorismo en el país, y su figura se ha convertido en símbolo de resistencia democrática y dignidad.

La historia de Blanco, un joven que defendía la libertad y los derechos humanos, ha inspirado a generaciones y ha impulsado una mayor sensibilización social frente a la barbarie terrorista.

Durante la ceremonia, estuvo presente la alcaldesa de València, María José Catalá, quien afirmó que este acto es un homenaje a un ciudadano que supo ser ejemplo de compromiso con los principios democráticos.

La alcaldesa resaltó la importancia de recordar estos hechos para que no se repitan y para seguir promoviendo una cultura de paz y respeto. También acudió el presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, que subrayó que preservar la memoria de estos hechos ayuda a consolidar la democracia y a combatir cualquier forma de extremismo.

Un momento destacado fue la lectura del manifiesto elaborado por la Fundación Miguel Ángel Blanco, que fue realizado por Carlos Casañ, hermano de José Edmundo Casañ, un ingeniero valenciano asesinado por ETA en 1991, en plena lucha contra el terrorismo.

Casañ recordó la vida de su hermano y afirmó que “somos memoria”, haciendo referencia a la importancia de mantener vivas las historias y los valores que sustentaron a las víctimas.

El manifiesto también rememoró la figura de Blanco, quien se convirtió en un símbolo de libertad y resistencia frente a la barbarie terrorista. Se destacó la movilización social que se generó en aquellos días de 1997, cuando millones de ciudadanos salieron a las calles para exigir la liberación de Blanco y condenar a ETA.

La solidaridad y el espíritu cívico de la población fueron considerados un ejemplo de la fuerza de la sociedad civil frente al terrorismo.

Presuntamente, la celebración en València forma parte de una serie de actos que se realizan en diferentes municipios españoles para recordar a las víctimas del terrorismo y promover una reflexión profunda sobre la historia reciente del país.

La iniciativa busca también reforzar la idea de que la memoria y la justicia son fundamentales para fortalecer la democracia y prevenir futuros episodios de violencia.

La alcaldesa Catalá finalizó el acto haciendo referencia a las palabras del escritor Primo Levi, invitando a todos a “meditar sobre lo que pasó, porque es deber de todos hacerlo”.

Este mensaje refuerza el compromiso de la sociedad valenciana de mantener viva la memoria de Miguel Ángel Blanco y de seguir luchando por una sociedad más justa y tolerante.

La ceremonia concluyó con un minuto de silencio en homenaje a las víctimas del terrorismo y con la esperanza de un futuro en el que hechos como estos no vuelvan a repetirse.