La Junta de Gobierno Local aprueba la tercera prórroga del convenio con ACCEM para gestionar un Centro de Día de baja exigencia/alta tolerancia, con una aportación municipal de 83.500 euros anuales, hasta enero de 2027.
El Ayuntamiento de València ha aprobado este viernes la tercera prórroga del convenio con la Asociación ACCEM para favorecer procesos de inclusión social del colectivo de personas sin hogar.
La medida mantiene la aportación municipal anual de 83.500 euros y refuerza la colaboración entre las redes municipales y el Centro de Día de Baja Exigencia/Alta Tolerancia gestionado por ACCEM, recurso que la ciudad utiliza para atención diaria a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad.
Con el acuerdo vigente, ACCEM continúa prestando atención a personas inmigrantes en programas de ayuda humanitaria y a residentes ya asentados en la ciudad que atraviesan periodos de exclusión social.
Este centro de día funciona como un puente entre la atención básica y los servicios de intervención social, derivando a quienes lo requieren hacia recursos más especializados cuando la situación lo aconseja.
Dicha dinámica se articula a través de dos recursos municipales: el Centro de Atención a Personas sin Techo (CAST) y el Servicio Municipal de Atención a Urgencias Sociales (SAUS), que coordinan las derivaciones hacia el centro que gestiona ACCEM.
El portavoz del gobierno municipal, Juan Carlos Caballero, subrayó que la prórroga refuerza la red de recursos para personas sin hogar y mantiene una colaboración que busca facilitar mecanismos eficaces de inserción social y de lucha contra la exclusión.
La tercera prórroga, anunciada tras la reunión de la Junta, extiende el convenio hasta enero de 2027.
ACCEM inició su gestión del centro de día en València en 2007, y a lo largo de los años el recurso ha ido adaptándose a las necesidades de las personas inmigrantes procedentes de programas de ayuda humanitaria, así como a las de quienes ya residen en la ciudad y se encuentran en situación de exclusión social.
En la actualidad, el centro se presenta como un recurso de baja exigencia/alta tolerancia para personas sin hogar, coordinado con CAST y SAUS para asegurar un flujo continuo de atención y apoyo.
Supuestamente, este tipo de acuerdos ha permitido avanzar de un enfoque estrictamente asistencial hacia una estrategia de inclusión más integrada, conectando derechos básicos como vivienda, salud y empleo con servicios de apoyo psicosocial.
No obstante, presuntamente algunos analistas señalan que aún es necesario ampliar la red para cubrir otras zonas de la ciudad y para responder de forma más adecuada a los casos de emergencia en horario nocturno.
En ese marco, la continuidad de la colaboración con ACCEM podría servir como referencia para futuras alianzas con otras entidades dedicadas a la atención de personas sin hogar, según las fuentes municipales.
Históricamente, València ha ido fortaleciendo su marco de intervención social en las últimas décadas, priorizando la coordinación entre servicios municipales y entidades sociales para reducir la vulnerabilidad y promover la dignidad de las personas más vulnerables.
Aunque aún quedan retos por medir y comunicar, la Junta mantiene su compromiso con una intervención social más ordenada y sostenible a través de convenios que faciliten la inserción real y duradera de quienes se encuentran al margen de la red de protección.